- El director del SIMGER reveló que la obra colapsada en el Anillo Periférico fue levantada antes del reglamento de reducción de riesgo, mientras la comuna actualiza sus normas y advierte que tomará decisiones para evitar más tragedias
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Tras el derrumbe ocurrido el martes en unas bodegas ubicadas en las inmediaciones del Anillo Periférico, la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) reconoció que la construcción colapsada fue edificada antes de la entrada en vigencia del reglamento de reducción de riesgo, un marco que ahora la comuna busca reforzar para evitar nuevas tragedias en la capital.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (SIMGER), Julio Quiñónez, explicó que el incidente vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar con mayor rigor las edificaciones y zonas vulnerables de Tegucigalpa, especialmente aquellas levantadas antes de que existieran normativas más estrictas en materia de prevención.
“Esto que ustedes vieron ayer como incidente se construyó mucho antes de que tuviéramos este reglamento”, manifestó el funcionario al referirse al colapso que dejó al descubierto los riesgos acumulados en estructuras antiguas y en áreas de alta exposición.
Quiñónez señaló que la AMDC ya trabaja en una consultoría para actualizar el reglamento de reducción de riesgo e incorporar todos los elementos y amenazas identificadas en la capital, con el objetivo de aplicar medidas de precaución más severas y garantizar que las nuevas obras se desarrollen bajo estándares de seguridad más estrictos.
“El reglamento de reducción de riesgo y el plan municipal de ordenamiento del territorio son cosas que estamos llevando de manera simultánea. Esto nos va a ayudar para poder ser más rigurosos en la construcción que empieza hoy”, afirmó.
El titular del SIMGER aseguró además que la comuna mantiene de forma permanente una gerencia de evaluación de riesgo, la cual realiza inspecciones diarias tanto en zonas donde ya se han reportado incidentes como en nuevas construcciones o puntos considerados de interés por su vulnerabilidad.
“Todos los días salen a hacer evaluaciones de riesgo de situaciones que han pasado, de construcciones nuevas que se quieren hacer y de algunas otras que son de interés para nosotros porque sabemos que ahí pudiera suceder algún tipo de percance”, detalló.
Como parte del fortalecimiento de ese sistema de control, Quiñónez informó que recientemente fueron incorporados 49 nuevos oficiales de prevención, personal capacitado, entrenado y certificado que, según dijo, tendrá un papel clave en la autorización o rechazo de futuras edificaciones dentro del Distrito Central.
“Lo que hay que hacer ahora es incrementar ese recurso humano que graduamos en un hotel capitalino de 49 nuevos oficiales de prevención; es un recurso humano capacitado, entrenado, certificado que va a permitir autorizar o no algún tipo de edificaciones”, expresó.
Finalmente, el funcionario adelantó que, a partir de este hecho, las futuras construcciones deberán ajustarse a nuevas exigencias y que la municipalidad no descarta tomar decisiones difíciles si se determina que una obra o infraestructura representa peligro para la población.
“Hay que tomar algunas decisiones con mucho respeto y cariño para mucha gente. Pero si esto va a exponer la vida de personas, vamos a tener que tomar algunas acciones y correcciones en el camino”, concluyó.
El derrumbe ha reavivado la preocupación sobre las condiciones de construcción en la capital, una ciudad marcada por cortes de terreno, taludes inestables y edificaciones levantadas en zonas de alto riesgo, donde una falla estructural puede convertirse en tragedia en cuestión de segundos.









