- Leonardo Deras, comisionado de la CREE, advierte que el país carece de capacidad firme y reservas suficientes para responder ante fallas abruptas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El apagón regional registrado esta semana dejó al descubierto la vulnerabilidad del sistema eléctrico hondureño. Aunque el evento tuvo un origen externo al país, su impacto evidenció las limitaciones de la red nacional para responder ante una desconexión de gran magnitud.
La advertencia fue realizada por Leonardo Deras, comisionado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), quien afirmó que Honduras opera prácticamente al límite y no dispone de suficientes reservas para enfrentar perturbaciones abruptas.
“Nuestro sistema eléctrico está operando al límite, no tiene capacidad firme, pero tampoco tiene reservas para poder afrontar una desconexión abrupta”, señaló Deras.
Honduras concentró la mayor afectación
El funcionario explicó que se registraron dos eventos distintos. El primero estuvo relacionado con factores internos que provocaron interrupciones del servicio, entre ellos la falta de compras de energía durante el mes, los trabajos de mantenimiento en las plantas Cañaveral- Río Lindo y la salida temporal de plantas privadas por labores de mantenimiento.
También señaló como una deficiencia administrativa la falta de suministro de combustible a plantas arrendadas. Según explicó, este problema ya fue atendido mediante el cambio de proveedor y, durante el último evento, no se registraron desconexiones asociadas a esa situación.
El segundo evento, ocurrido el día anterior al apagón, tuvo un origen externo a Honduras, de acuerdo con los informes de los centros regionales y del Centro Nacional de Despacho (CND).
Sin embargo, el impacto fue considerablemente mayor para el sistema hondureño. De los 2,400 megavatios de carga que se desprendieron de la red regional, alrededor de 1,800 megavatios correspondieron a Honduras, mientras que el resto se distribuyó entre El Salvador y Guatemala.
Para Deras, este comportamiento evidencia que el país no contó con la capacidad de respuesta suficiente para absorber una falla de esa magnitud, debido a la falta de reservas y a las limitaciones de generación firme.
Preparan acciones para el próximo verano
Ante el riesgo de nuevas interrupciones, las autoridades ya trabajan en la planificación del próximo año, con el objetivo de fortalecer la generación y reducir la presión sobre el sistema durante la temporada de mayor demanda.
Deras indicó que las lluvias previstas para septiembre y octubre podrían contribuir a recuperar los niveles del embalse de El Cajón y mejorar la disponibilidad de generación hidroeléctrica.
A esto se suma la expectativa de incorporar inversión privada y nuevas plantas que, según explicó, deberán entrar en operación antes del próximo verano para reducir el riesgo de racionamientos y desconexiones.
Tarifas podrían enfrentar presiones
Respecto al comportamiento de las tarifas eléctricas durante el último trimestre del año, el comisionado anticipó presiones al alza debido al incremento en el precio de los combustibles, la depreciación de la moneda y un crecimiento de la demanda que calificó como inusitado.
No obstante, aclaró que el consumidor no experimentaría un incremento en los próximos seis meses, debido al pacto de congelamiento de la tarifa.
El diferencial que resulte de esta medida deberá ser asumido y posteriormente compensado por la Secretaría de Finanzas a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El desafío, de acuerdo con la advertencia del funcionario, sigue siendo recuperar la capacidad de generación y contar con reservas suficientes para evitar que una falla regional vuelva a traducirse en interrupciones de gran magnitud dentro del territorio hondureño.















