TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El diputado liberal Rashid Mejía rechazó las versiones sobre una supuesta injerencia o presión de la Embajada de Estados Unidos en torno a las reformas energéticas y las calificó como “chismes de pasillo”.
Aseguró que no ha recibido presiones ni se ha reunido directamente con representantes diplomáticos estadounidenses, aunque reconoció que existen encuentros institucionales entre la embajada y la presidencia del Congreso.
Mejía insistió en que Honduras es un país soberano y que los diputados deben tomar sus decisiones con criterio propio.
El legislador también defendió la necesidad de fortalecer la infraestructura energética como una condición para atraer inversión privada e industria, y sostuvo que la bancada liberal busca que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) permanezca como una entidad plenamente estatal.
Sobre la situación actual, afirmó que “aquí no hay crisis, amigo”, al considerar que el país no atraviesa una crisis energética “asfixiante” ni un escenario de colapso inmediato.
Sin embargo, Mejía reconoció que la ENEE enfrenta un grave déficit fiscal y advirtió que no tomar decisiones en el presente podría llevar a Honduras a enfrentar una situación mucho más complicada en los próximos años.
A su juicio, si no se corrigen los problemas estructurales del sistema energético, en aproximadamente tres años el país podría experimentar una verdadera crisis, con el riesgo de apagones prolongados.








