Arquidiócesis de Tegucigalpa llama a vivir la Cuaresma 2026 como tiempo de renovación espiritual y misión

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  • La Iglesia Católica invita a los fieles a reflexionar, fortalecer la fe y participar en la Santa Misión Nacional durante los cuarenta días previos a la Pascua.

TEGUCIGALPA, HONDURAS.

La Arquidiócesis de Tegucigalpa presentó su mensaje oficial para la Cuaresma 2026, invitando a los fieles católicos a vivir este tiempo litúrgico como un período de reflexión profunda, renovación espiritual y compromiso misionero.

De acuerdo con el comunicado eclesiástico, la Cuaresma —caracterizada por su sentido penitencial— tiene sus raíces en la preparación al bautismo de adultos y se desarrolla durante los cuarenta días previos a la Vigilia Pascual, como un camino de conversión y preparación espiritual para toda la comunidad creyente.

El mensaje destacó que los ritos cuaresmales tradicionales, entre ellos la “elección”, los “escrutinios” y la entrega del símbolo de la fe (el Credo) y de la oración del Padre Nuestro, continúan vigentes dentro del Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos y son practicados por la Iglesia Católica en todo el mundo, reflejando el proceso de elección, prueba y envío que caracteriza el camino cuaresmal.

Asimismo, se señaló que las lecturas dominicales correspondientes al “Ciclo A” resaltan signos fundamentales como el agua y la luz, símbolos que introducen a los fieles a la vida del Resucitado mediante el bautismo. “Estamos, por tanto, en un tiempo prebautismal para algunos y, para la mayoría, en un tiempo de renovación y purificación siempre necesarias”, subraya el documento.

En este contexto, la Arquidiócesis informó que gran parte de los envíos parroquiales vinculados a la Santa Misión Nacional se desarrollarán durante la Cuaresma, iniciativa que busca llevar el mensaje del Evangelio a las comunidades y recordar las palabras de Jesús: “Vengan a mí los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré”. Las autoridades eclesiásticas señalaron que este período será, especialmente, “una Cuaresma de envío misionero”.

El mensaje también enfatizó la importancia de la obediencia al Espíritu Santo como guía espiritual en los momentos de prueba, recordando que reconocer las propias faltas y dar nombre a los pecados constituye el primer paso hacia una confesión sacramental sincera y un arrepentimiento auténtico.

Finalmente, el comunicado concluye recordando que los cristianos han sido llamados a vivir su fe como una misión permanente, reafirmando que cada creyente, elegido y enviado, está llamado a anunciar el Evangelio con su testimonio y servicio en la sociedad.