ASJ advierte: menos homicidios no bastan para devolver la seguridad a los hondureños

spot_img

La violencia sigue golpeando al país y las debilidades institucionales mantienen encendida la preocupación ciudadana, señala Nelson Castañeda

TEGUCIGALPA, HONDURAS.  — 

La inseguridad y la violencia continúan entre las principales preocupaciones de los hondureños, pese a la reducción registrada en algunos indicadores de criminalidad, advirtió Nelson Castañeda, director de Seguridad y Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).

Castañeda explicó que los monitoreos realizados por la organización a partir de los registros oficiales de la Secretaría de Seguridad reflejan una disminución en los homicidios, las muertes violentas de mujeres y los hechos múltiples, como las masacres.

Sin embargo, consideró que estos avances todavía son insuficientes para cambiar la percepción de inseguridad que prevalece entre la población.

De acuerdo con el representante de la ASJ, las encuestas nacionales continúan ubicando la inseguridad entre las principales preocupaciones de los hondureños, junto al alto costo de vida y la falta de empleo.

La percepción negativa, señaló, está relacionada con el hecho de que diariamente continúan registrándose hechos violentos y muertes en diferentes sectores del país, lo que mantiene a muchas comunidades bajo una constante sensación de vulnerabilidad.

Capturas y judicialización, otro desafío

Castañeda también cuestionó la capacidad de las instituciones encargadas de la seguridad y justicia para lograr capturas y judicializaciones efectivas contra quienes cometen delitos.

Ante este escenario, consideró urgente establecer una política criminal y una política de seguridad de Estado, con una hoja de ruta clara, objetivos definidos, ejes estratégicos y mecanismos que permitan medir y evaluar el desempeño de instituciones como la Secretaría de Seguridad, el Ministerio Público y el Poder Judicial.

Otro de los desafíos señalados es la prevención del delito. Según Castañeda, las instituciones concentran buena parte de sus esfuerzos en reaccionar una vez que los hechos violentos ya ocurrieron, en lugar de fortalecer estrategias que permitan anticiparse a la criminalidad.

A esto se suma, advirtió, la permanencia del crimen organizado, que continúa aprovechando las debilidades institucionales que Honduras ha acumulado durante años.

Una reducción que todavía no cambia la percepción

Para Castañeda, una disminución del 6 % en los homicidios no es suficiente para transformar la percepción de inseguridad de la ciudadanía.

Sostuvo que la confianza comenzará a recuperarse cuando exista una reducción más amplia, sostenida y verificable de la violencia, pero también cuando los hondureños puedan observar cambios concretos en sus propios barrios y colonias.

El director de Seguridad y Justicia de la ASJ reconoció que las actuales autoridades han mostrado capacidad, buenas intenciones y apertura al diálogo con organizaciones de la sociedad civil. No obstante, enfatizó que el verdadero desafío será convertir esas acciones en resultados sostenibles.

La ASJ plantea que las estrategias de seguridad no deben depender de los ciclos políticos. Por ello, Castañeda insistió en la necesidad de construir una política estatal de largo plazo, con mecanismos de seguimiento y evaluación, que trascienda los períodos de gobierno de cuatro años.

La organización espera que las recomendaciones formuladas desde la sociedad civil sean incorporadas a las políticas públicas para fortalecer la seguridad, combatir de manera más efectiva al crimen organizado y avanzar hacia una reducción real y sostenible de la violencia en Honduras.

El reto, concluye la ASJ, no es únicamente reducir las cifras: es lograr que esa reducción se traduzca en seguridad y confianza para la población.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img