- El Ministerio Público informó que, debido al estado en que fueron recuperados los cuerpos, la identificación podría requerir pruebas de ADN y peritajes odontológicos para confirmar la identidad de las víctimas.
SAN PEDRO SULA, HONDURAS. –
Las autopsias de las seis personas que perdieron la vida en el trágico incendio registrado en los bordos de Esquipulas, en la aldea El Carmen de San Pedro Sula, serán realizadas por un equipo especializado de Medicina Forense, confirmó este miércoles el portavoz regional del Ministerio Público, Elvin Guzmán.
El funcionario explicó que, debido al estado en que ingresaron los cuerpos a la morgue, fue necesario integrar un grupo multidisciplinario de especialistas que se encargará tanto de las autopsias como del proceso de identificación de las víctimas, el cual podría extenderse por la complejidad del caso.
Guzmán detalló que una de las principales dificultades radica en que algunos de los menores fallecidos no estaban inscritos en el Registro Nacional de las Personas (RNP), lo que obligará a recurrir a procedimientos científicos para confirmar plenamente su identidad.
Entre las técnicas que se emplearán figuran pruebas de ADN y análisis realizados por especialistas en odontología forense, quienes verificarán registros dentales cuando estos estén disponibles. En los casos que lo requieran, también se solicitarán muestras genéticas al familiar más cercano, generalmente la madre u otro pariente directo.
“Entendemos el dolor de las familias, pero es indispensable agotar todos los procedimientos técnico-científicos para garantizar una identificación correcta”, expresó el portavoz del Ministerio Público.
Las autoridades señalaron que los resultados de las autopsias serán determinantes para avanzar en la investigación y establecer con precisión las circunstancias que originaron el incendio que enlutó a una familia completa.
Asimismo, aseguraron que el personal de Medicina Forense trabaja para agilizar los procedimientos sin comprometer el rigor científico, con el objetivo de entregar los cuerpos a sus familiares tan pronto concluyan las diligencias legales y técnicas.
La tragedia cobró la vida de una joven madre de 19 años, su bebé de apenas siete meses y cuatro de sus hermanos menores de edad, quienes quedaron atrapados dentro de la vivienda cuando las llamas consumieron la estructura, sin que pudieran escapar.
Mientras continúan las investigaciones para esclarecer el origen del siniestro, las autoridades reiteraron que la correcta identificación de las víctimas constituye un paso indispensable para el desarrollo del proceso judicial y para brindar certeza a sus familiares en medio de la tragedia.






