- Médicos alertaron por un posible caso de “sobado, rociado y purgado”; el caso ya fue remitido a las autoridades
CHOLUTECA, HONDURAS. –
Una bebé de apenas tres meses de edad ingresó en estado delicado al Hospital General del Sur, en Choluteca, con sospechas de haber sido sometida a prácticas tradicionales como “sobado, rociado y purgado”, informó la portavoz del centro asistencial, Wendy Gallo.
La menor, originaria de la comunidad de El Puente, en el municipio de Santa Ana de Yusguare, llegó al hospital con un diagnóstico de obstrucción intestinal y un marcado abdomen inflamado, condición que encendió las alertas del personal médico por la gravedad de su estado de salud.
De acuerdo con el reporte preliminar brindado al medio local Choluvisión, los médicos consultaron a la madre si la bebé había recibido algún remedio casero o había sido sometida a prácticas tradicionales, ya que esa información era clave para determinar el tratamiento más adecuado.
Sin embargo, según la información proporcionada por el hospital, la madre no brindó detalles sobre lo ocurrido y, al conocer que el caso sería notificado a las autoridades competentes, los padres habrían decidido huir del centro asistencial junto con la menor antes de que concluyera la atención médica.
De manera extraoficial, se conoció que la bebé habría sido trasladada al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), aunque esa versión aún no había sido confirmada oficialmente por las autoridades del Hospital General del Sur.
Ante la situación, el caso fue remitido al área legal correspondiente para que se realicen las investigaciones necesarias y se verifique el estado de salud de la menor.
“La bebé sí estaba muy delicada de salud”, advirtió Wendy Gallo, al señalar que este tipo de situaciones deben ser reportadas a las instituciones encargadas de la protección de la niñez.
Prácticas que pueden poner en riesgo la vida

Las autoridades médicas reiteraron su preocupación por el uso de prácticas tradicionales como el rociado, sobado y purgado, especialmente en recién nacidos y bebés de pocos meses, debido a las graves complicaciones que pueden ocasionar.
Aunque en algunas comunidades estas prácticas se utilizan con la creencia de aliviar cólicos, llanto persistente, “empacho” o “mal de ojo”, los especialistas advierten que pueden provocar deshidratación severa, intoxicaciones, lesiones internas, reacciones alérgicas e incluso poner en peligro la vida de los menores.
En el caso del purgado, el riesgo es mayor porque consiste en administrar brebajes o laxantes para provocar diarrea, lo que puede causar una rápida pérdida de líquidos que un bebé no está en condiciones de soportar.
Asimismo, explicaron que un sobado realizado de manera brusca puede generar lesiones internas, mientras que el rociado con alcohol, hierbas u otras sustancias puede ocasionar irritaciones, quemaduras o reacciones alérgicas en la piel.
Llamado a buscar atención médica
Desde el Hospital General del Sur señalaron que este tipo de casos continúa presentándose con frecuencia, por lo que hicieron un llamado a los padres y cuidadores a evitar remedios caseros y acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier síntoma de alarma.
Los especialistas recordaron que signos como llanto persistente, inflamación abdominal, fiebre, vómitos o cambios en el comportamiento de un bebé requieren atención médica inmediata y no deben ser tratados mediante prácticas que podrían agravar su condición y comprometer su vida.








