“Cambiar la fecha de cobro no resuelve la crisis”: Kevin Rodríguez cuestiona medidas de la ENEE y alerta sobre millonarias pérdidas

  • Experto asegura que el verdadero problema son los robos de energía y propone medidores inteligentes, energía solar y reformas profundas para rescatar el sistema eléctrico

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

El especialista en temas energéticos Kevin Rodríguez cuestionó este jueves la reciente decisión de las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) de modificar las fechas de cobro de la factura eléctrica, al considerar que la medida, aunque pueda parecer positiva, no resolverá la crisis financiera estructural que enfrenta la estatal.

“El problema de la ENEE nunca ha sido el tiempo de pago”, afirmó el analista, al advertir que la situación de la empresa eléctrica va mucho más allá de un simple ajuste administrativo en los calendarios de facturación.

Rodríguez explicó que la ENEE mantiene actualmente una mora aproximada de 17 mil millones de lempiras por energía consumida, medida y facturada, pero aún no cancelada por los usuarios.

Según detalló, del monto acumulado, un 25 % supera los 30 días de atraso, mientras que cerca del 60 % registra más de 120 días de mora, reflejando un problema financiero de gran magnitud.

A criterio del especialista, modificar las fechas de cobro únicamente alterará los tiempos de clasificación de la deuda y provocará un aumento en los intereses moratorios, cargos que posteriormente suelen ser eliminados mediante amnistías aprobadas por el Congreso Nacional.

“El cambio solo mueve las cifras en el calendario, pero no ataca la raíz del problema”, advirtió.

Rodríguez señaló que el verdadero nudo crítico de la ENEE son las denominadas “pérdidas eléctricas no técnicas”, es decir, la energía que se consume sin ser medida o mediante medidores alterados, fenómeno estrechamente relacionado con el robo y hurto de electricidad.

“Mientras no se enfrente este fenómeno con herramientas tecnológicas y voluntad política, cualquier ajuste administrativo será insuficiente”, sostuvo.

En ese sentido, el experto propuso la implementación de medidores prepago, medidores inteligentes y sistemas de telemedida, tecnologías que —según indicó— ya han mostrado resultados positivos en países como Perú, Chile y Guatemala.

De acuerdo con Rodríguez, estas herramientas permitirían un control más preciso del consumo eléctrico, reducirían los espacios para el fraude y facilitarían la recuperación de recursos para la estatal energética.

Asimismo, el analista planteó la derogación de la actual ley energética impulsada por el partido Libre, con el objetivo de abrir paso a modelos donde los ciudadanos puedan instalar paneles solares y baterías para generar y comercializar energía entre particulares.

A su juicio, permitir que los usuarios produzcan y vendan energía reduciría costos para la población y disminuiría la dependencia de la ENEE, impulsando además la modernización del sistema eléctrico hondureño.

Sin embargo, afirmó que tanto la ENEE como la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica mantienen resistencia a este modelo debido a que alteraría el esquema tradicional de comercialización de energía.

“El sistema necesita innovación y modernización, no solo reorganización de calendarios”, insistió.

Mientras el debate sobre la reforma energética continúa, miles de hondureños siguen enfrentando facturas elevadas, apagones e intermitencias en el servicio eléctrico, especialmente en distintas regiones del país donde persisten constantes fallas y sobrecostos.

Las declaraciones de Rodríguez reavivan la discusión sobre la necesidad de aplicar cambios estructurales y tecnológicos que permitan rescatar financieramente a la ENEE y construir un sistema energético más eficiente, transparente y sostenible para Honduras.

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