Capturan a segundo sospechoso de la masacre de 20 personas en Colón; autoridades intensifican cacería de responsables

La detención de alias “Wilian” representa un nuevo avance en la investigación de la sangrienta matanza ocurrida en Trujillo, mientras las autoridades sostienen que aún faltan más implicados por capturar y mantienen abiertas varias líneas sobre los móviles del crimen.

SAN PEDRO SULA, HONDURAS. –

La captura de alias “Wilian”, señalado por las autoridades como uno de los presuntos participantes en la masacre que dejó 20 personas asesinadas en el municipio de Trujillo, departamento de Colón, marca un nuevo avance en las investigaciones de uno de los hechos criminales más violentos registrados en Honduras durante 2026.

Según informaron las autoridades de seguridad, el sospechoso fue detenido tras una serie de operativos desarrollados por equipos especializados de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), en coordinación con el Ministerio Público y otras instituciones involucradas en el esclarecimiento del caso.

La masacre ocurrió el pasado 21 de mayo en la comunidad de Rigores, una zona ubicada en el municipio de Trujillo, donde un grupo de hombres armados irrumpió en una finca dedicada al cultivo de palma africana y abrió fuego contra las personas que se encontraban en el lugar. 

El ataque dejó un saldo de 20 víctimas mortales y conmocionó a la población hondureña por la magnitud de la violencia empleada.

Desde entonces, las autoridades han ejecutado allanamientos, análisis de evidencia forense, entrevistas y diversas diligencias investigativas con el objetivo de identificar a todos los responsables materiales e intelectuales de la matanza.

La captura de alias “Wilian” se produce pocos días después de la detención de Carlos Alexis Molina Mencía, conocido con el alias de “El Gato Negro”, quien fue arrestado en la ciudad de La Ceiba. 

De acuerdo con la DPI y la Secretaría de Seguridad, este último es considerado uno de los principales implicados en el ataque y habría tenido un rol determinante en la planificación y ejecución de la operación criminal.

Las investigaciones preliminares apuntan a que la acción fue ejecutada por varias personas, por lo que las autoridades aseguran que el caso continúa en desarrollo y que aún existen órdenes y acciones pendientes para ubicar y capturar a otros sospechosos vinculados al hecho.

Asimismo, los organismos de seguridad mantienen abiertas diferentes líneas de investigación para establecer con precisión los motivos detrás de la masacre. 

Entre las hipótesis que continúan bajo análisis figuran conflictos surgidos en la región del Bajo Aguán y disputas relacionadas con actividades productivas desarrolladas en la zona.

La tragedia de Rigores ha vuelto a colocar bajo la lupa la compleja situación de seguridad que enfrenta el departamento de Colón, una región que históricamente ha estado marcada por conflictos territoriales, disputas económicas y hechos de violencia que han cobrado numerosas vidas.

Mientras avanzan las investigaciones, familiares de las víctimas y habitantes de la zona esperan que las capturas permitan esclarecer completamente lo ocurrido y que todos los involucrados sean llevados ante la justicia por una de las masacres más impactantes registradas en Honduras en los últimos años.

spot_img
spot_img
spot_img