• El hombre, de 72 años, tenía una orden de captura pendiente por secuestro y sería integrante de la banda “Los Bustillo”, señalada en el crimen ocurrido en 1997.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.–
Casi tres décadas después de uno de los secuestros que más conmocionaron al país, las autoridades capturaron en Tegucigalpa a un hombre de 72 años, señalado como presunto integrante de la banda de secuestradores “Los Bustillo” y vinculado al caso del secuestro y asesinato de Ricardo Ernesto Maduro Andrews, hijo del expresidente hondureño Ricardo Maduro.
El sospechoso, identificado como comerciante, fue localizado en la residencial Lomas de San José, en la capital hondureña.
De acuerdo con la información preliminar, mantenía una orden de captura pendiente por el delito de secuestro, emitida por el Juzgado de Letras Penal de San Pedro Sula, Cortés.
La orden judicial estaría relacionada con el caso de Ricardo Ernesto Maduro Andrews, quien fue privado de su libertad el 23 de abril de 1997, cuando se movilizaba en un vehículo junto a sus guardaespaldas en el sector de Ticamaya, en San Pedro Sula.
Según los antecedentes del expediente, hombres armados interceptaron al joven empresario y posteriormente exigieron a su familia un rescate de tres millones de lempiras.
Sin embargo, la negociación no logró salvarle la vida: Maduro Andrews fue asesinado de un disparo en la cabeza.
Su cadáver fue localizado dos días después, en las inmediaciones de San Pedro Sula.
Un crimen que marcó a Honduras
El asesinato provocó una profunda conmoción nacional y dejó una huella imborrable en la familia Maduro.
En aquel momento, Ricardo Maduro era un reconocido empresario; años después, llegaría a la Presidencia de Honduras para el período 2002-2006.
Las investigaciones desarrolladas a lo largo de los años vincularon el caso con la banda de los hermanos Padilla Bustillo, señalada por su participación en secuestros y otros delitos violentos.
Por el crimen fueron procesados varios sospechosos y algunos implicados recibieron condenas de prisión.
En diciembre de 2018, el Ministerio Público informó sobre la recaptura de Santos Neptaly Bustillo Padilla, señalado como uno de los implicados en el caso y relacionado con la estructura criminal.
El expediente ha tenido distintos episodios judiciales a lo largo de los años.
La captura reportada ahora en Tegucigalpa vuelve a poner bajo atención un caso que permanecía ligado a uno de los episodios criminales más dolorosos de la historia reciente del país.
Las autoridades deberán establecer la situación jurídica del nuevo detenido y determinar su presunta participación en los hechos.









