• Durante su homilía dominical, el líder religioso pidió a las familias fomentar el respeto, el perdón y la justicia, y alertó sobre la violencia, los insultos en redes sociales y la pérdida de valores en la sociedad.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez hizo este domingo un fuerte llamado a la reflexión nacional al advertir que el país enfrenta una “plaga espantosa” marcada por el irrespeto a la vida humana, al tiempo que exhortó a promover la reconciliación, el perdón y la justicia como pilares para construir una sociedad distinta en 2026.
Durante su homilía dominical, el líder religioso lamentó que en Honduras no se respete plenamente la dignidad de la persona humana y señaló que la violencia diaria evidencia la gravedad del problema.
“No se respeta la dignidad de la persona humana y casi cada día hay asesinatos; eso es contra Dios, es contra las enseñanzas de Jesús y tenemos que hacer algo”, expresó.
Rodríguez sostuvo que el cambio debe comenzar en el seno de las familias, donde los padres deben enseñar a sus hijos el respeto por la vida.
“La vida es sagrada y nadie puede quitarle la vida a nadie”, subrayó, al indicar que ese mensaje aún necesita ser profundamente interiorizado en la sociedad hondureña.
El cardenal también advirtió que existen formas de violencia más sutiles que dañan a las personas, como el insulto, la indiferencia y la descalificación constante. En ese sentido, criticó el uso de las redes sociales cuando se emplean para difundir ofensas o rumores.
“Muchas veces solo sirven para insultar y difundir chismes, matando la fama y el buen nombre de las personas; eso no es gracia, es asesinar a otros”, manifestó.
En su mensaje pastoral, el religioso insistió en que la reconciliación y el perdón son fundamentales para sanar las relaciones humanas, aunque aclaró que el perdón no significa ignorar las injusticias.
“La injusticia tiene que ser reparada; los mandamientos de la Ley de Dios son claros y quien ha robado debe devolver lo robado para obtener el perdón”, afirmó.
Asimismo, señaló que el país necesita con urgencia reconciliación, paz y justicia para lograr cambios reales, ya que “el odio y la injusticia enferman, mientras que la reconciliación y el perdón sanan”.
Finalmente, el cardenal llamó a las parejas hondureñas a reflexionar sobre la importancia de fortalecer la vida familiar ante el aumento de divorcios, recordando que la reconciliación comienza en el hogar y se proyecta hacia toda la sociedad.


