- Los transportistas advierten que podrían suspender operaciones la próxima semana ante el incumplimiento de acuerdos y la falta de respuestas de las autoridades.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El transporte de carga pesada amenaza con paralizar sus operaciones entre el martes y miércoles de la próxima semana, en medio de crecientes inconformidades por el incumplimiento de acuerdos tarifarios y la falta de aplicación del congelamiento de los precios de los combustibles.
La advertencia fue realizada por el dirigente del sector, Edgardo Menéndez, quien aseguró que varias empresas no están reconociendo el ajuste de 30 centavos de dólar por los costos del combustible, mientras otras únicamente pagan una parte de lo acordado, afectando la rentabilidad de los transportistas.
A esta situación se suma el precio del diésel en las denominadas bombas de patio, utilizadas por las empresas de carga.
Según Menéndez, estos puntos de abastecimiento no están recibiendo el beneficio del congelamiento de precios, por lo que los transportistas pagan entre 12 y 15 lempiras más por galón que en las gasolineras.
Sin respuestas, crece la amenaza de paralización
El dirigente explicó que representantes del sector han sostenido conversaciones con funcionarios de las secretarías de Energía y Desarrollo Económico, pero hasta el momento no han obtenido una respuesta que permita resolver sus demandas.
Ante la falta de acuerdos, los transportistas esperarán el regreso del presidente Nasry Asfura para definir las acciones que emprenderán. Menéndez advirtió que los elevados costos de operación dificultan mantener los camiones en circulación y cubrir los gastos necesarios para continuar prestando el servicio.
“Vamos a esperar entre martes y miércoles”, manifestó el dirigente, al señalar el plazo en que podrían concretarse las medidas de presión si persiste la situación.
Transportistas piden garantías para manifestarse
El gremio también solicitó una reunión con el Congreso Nacional para que se aclare el alcance de las disposiciones legales que podrían aplicarse frente a eventuales tomas y protestas del sector.
Menéndez defendió el derecho de los transportistas a manifestarse y exigir que se respeten los compromisos adquiridos, mientras esperan una solución que evite llegar a la suspensión de labores.
Una eventual paralización pondría en riesgo el traslado de mercancías y podría generar repercusiones en las actividades comerciales y productivas que dependen del transporte terrestre de carga.
Por ahora, el sector mantiene su advertencia y espera que las autoridades y las empresas involucradas respondan a sus exigencias antes de tomar una decisión definitiva sobre las medidas de presión.











