Thursday, Jul 18, 2019
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SAN SALVADOR, EL SALVADOR

(Spútnik)  El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, advirtió en un memorando a la Corte de Constitucionalidad (CC) que podría desobedecer el veto a un polémico acuerdo migratorio con Estados Unidos, informaron medios locales.

«Ya será mi decisión si acato órdenes que se encuentran fuera de la ley», aseguró el jefe de Estado en una nota a la Corte que bloqueó el 14 de julio el acuerdo para convertir a Guatemala en un «tercer país seguro», en copia publicada por el portal Soy502.

Según el amparo provisional dictado por la CC, el presidente no está facultado para firmar el cuestionado acuerdo internacional, y Morales replicó que el máximo tribunal tampoco tenía potestad para impedirlo.

La Corte respondió que podía proceder ante actos o resoluciones que lleven implícita una amenaza o vulneración a las leyes y derechos establecidos, y estableció que solo el Congreso tiene el poder para firmar un acuerdo como este.

Morales tenía previsto viajar a Washington para reunirse el 15 de julio con el presidente de EEUU, Donald Trump, pero las críticas a la posible firma del polémico acuerdo forzaron al mandatario a suspender su visita y reprogramar la reunión en la Casa Blanca.

De acuerdo con la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados (1951), el concepto «tercer país seguro» define al Estado que acoge a personas rechazadas por los países donde solicitaron asilo originalmente.

Dicho destino final tiene que garantizar que los solicitantes de asilo no sean retornados a su país de origen, asegurar el derecho a la vivienda, seguridad social, servicios médicos, empleo y educación, y reunificación familiar.

Aunque el presidente Morales no realizó el viaje previsto, varios miembros de su gabinete sí lo hicieron y «alcanzaron acuerdos verbales importantes» durante varias reuniones en Washington, donde también participó Luis Arreaga, embajador de EEUU en Guatemala.

Alfredo Brito, secretario de Comunicación Social de la Presidencia, declaró al diario Prensa Libre que los acuerdos alcanzados forman parte de la «cooperación mutua bilateral», pero sin abundar ni precisar pormenores.

Los ministros Enrique Degenhart (Gobernación), Sandra Jovel (Relaciones Exteriores) y Gabriel Aguilera (Trabajo) se reunieron con el secretario interino de Seguridad Nacional de EEUU, Kevin McAleenan, y con Stephen Miller y Mauricio Claver-Carone, asesores de Trump.

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO

(Spútnik) Las redadas que comenzaron en EEUU el 14 de julio no han causado más deportaciones de mexicanos, dijo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

«En materia de deportados no ha habido más deportados, se habla de que hay unos 1.800 mexicanos que están siendo juzgados en EEUU, son los posibles migrantes que regresarían a nuestro país, estamos protegiéndolos y en caso que se diera la deportación les daremos alternativas», dijo el mandatario en conferencia de prensa.

López Obrador descartó que en caso de que se cumpla la amenaza del presidente de EEUU, Donald Trump, de deportar a miles de extranjeros, sea una violación al acuerdo bilateral en marcha sobre el tema migratorio.

«No es violación del acuerdo, es otra cosa (…) vamos a acompañar a migrantes que no fueron beneficiados con el asilo», puntualizó.

La cantidad de deportados ha disminuido en un 30%, «sin violar derechos humanos», desde que comenzó a implementarse el acuerdo migratorio, dijo el mandatarios citando cifras el Gobierno de EEUU.

El acuerdo para evitar aranceles a las importaciones de productos mexicanos fue firmado el 7 de junio pasado para cumplirse en 90 días, con una primera evaluación a los primeros 45 días.

El canciller Marcelo Ebrard dijo la tarde del 14 de julio que México se encuentra preparado con una red de 300 abogados en los 50 consulados en EEUU para defender a los mexicanos que enfrenten procesos de deportación.

Los cónsules mexicanos de ciudades estadounidenses con elevada cantidad de emigrantes de ese país, como Los Ángeles (suroeste), Chicago (noreste), Houston (sureste), Dallas (sureste), Nueva York (noreste), Atlanta (sureste), también reportaron que no se han presentado redadas en esas ciudades.

Ebrard dijo que mantiene comunicación con el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, para garantizar que se respeten los derechos humanos de los indocumentados.

WASHINGTON, EE.UU.

(Spútnik) La Administración Trump implementará nuevas restricciones que pondrán fin a ciertas protecciones para los migrantes que buscan asilo, que afectan principalmente a los de Centroamérica, con el fin de disuadir la afluencia en la frontera de EEUU y México, informó el secretario interino de la Seguridad Nacional, Kevin McAleenan.

«En última instancia, la acción de hoy reducirá las cargas abrumadoras en nuestro sistema interno causadas por los solicitantes de asilo que no buscan una protección urgente en el primer país disponible, los migrantes económicos que carecen de un temor legítimo de persecución y las organizaciones criminales transnacionales, traficantes y contrabandistas que explotan nuestro Sistema de ganancias «, dijo McAleenan en un comunicado de prensa.

Los migrantes solo podrán solicitar asilo en los Estados Unidos si primero lo hicieron en al menos otro país en su camino hacia la frontera de los Estados Unidos, pero su solicitud fue denegada, dijo McAleenen.

Además, los migrantes pueden ser elegibles para solicitar asilo en los Estados Unidos si pasan por un país o países que no forman parte de ciertos tratados internacionales de refugiados, incluida la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, el Protocolo de 1967 o la Convención. contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

Por último, los migrantes serán elegibles para solicitar asilo en los Estados Unidos si fueron objeto de trata, según el comunicado.

La nueva regla entrará en vigencia cuando el documento se publique en el Registro Federal el martes, según el comunicado.

El fiscal general de los Estados Unidos, William Barr, dijo que la nueva regla es legal y ayudará a filtrar a los migrantes que «explotan el sistema de asilo de Estados Unidos».

Las caravanas de migrantes de países centroamericanos que buscan asilo comenzaron a moverse hacia Estados Unidos a través de México el otoño pasado.

Trump calificó el surgimiento de llegadas de crisis y declaró una emergencia nacional en febrero para obtener fondos para construir un muro fronterizo.