Monday, Sep 16, 2019
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SAN SALVADOR, EL SALVADOR

(Spútnik) El despliegue de patrullas en la frontera de El Salvador con Honduras y Guatemala evidencia un doble discurso del presidente Nayib Bukele respecto de los emigrantes, aseguró a Spútnik el diputado Gustavo Acosta, del opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).

«Esta medida inconsulta atenta contra el derecho humano a emigrar, parece aprobada para quedar bien con Estados Unidos y darles la espalda a nuestros ciudadanos, lo cual evidencia un doble discurso: en el Norte es un hermano lejano que manda remesas, pero aquí es un delincuente», argumentó Acosta en diálogo con Spútnik.

El propio ministro de Justicia y Seguridad Pública, Rogelio Rivas, supervisó el 12 de septiembre el despliegue de unos 300 agentes de la Dirección General de Migración y Extranjería y de un centenar de oficiales de la Policía Nacional Civil, encargados de patrullar 154 puntos ciegos en las fronteras de esta nación centroamericana.

La medida había sido anunciada por el propio Rivas a fines de agosto pasado en Panamá, durante una reunión ministerial de seguridad en América Central, poco antes de la firma de un convenio migratorio con Estados Unidos, cuyos detalles aún son ambiguos para la oposición a Bukele, que teme que siente las bases para convertir a El Salvador en un «tercer destino seguro».

«La bancada del FMLN ya convocó a Rivas a la Asamblea Legislativa [Parlamento] para que explique los alcances de esa patrulla, porque la percepción es que se trata de una persecución de emigrantes, una extensión de las patrullas migratorias de Estados Unidos», agregó Acosta.

El parlamentario del partido salvadoreño de izquierda negó que la intención sea promover la migración, pero insistió en que los diputados tienen el deber de garantizar los derechos humanos de los salvadoreños y necesitan saber hasta qué punto serán protegidos por este nuevo cuerpo represivo.

Para Acosta, conocido como Pichi en el ámbito político salvadoreño, es preocupante que, lejos de combatir el fenómeno migratorio, este se agrave por una patrulla fronteriza.

«La gente va a buscar otros mecanismos poniendo en riesgo sus vidas. Estamos de acuerdo en que hay que generar las condiciones en el país para que la gente no emigre, pero el que decide migrar tiene el derecho de hacerlo, y si lo hace, el Estado está obligado en garantizar las condiciones mínimas para que lo haga de una manera segura», enfatizó.

Como diputado, Acosta ha integrado delegaciones que negociaron en Estados Unidos iniciativas a favor de una comunidad de casi dos millones de emigrantes, cuyas remesas constituyen una de las principales fuentes de ingresos para El Salvador.

En tal sentido, advirtió que el actual Gobierno parece más interesado en satisfacer la agenda de Washington en materia migratoria que en impulsar y cumplir con una política de Estado que responda a los intereses salvadoreños.

Desde su triunfo en las presidenciales del 3 de febrero, Bukele afianzó un discurso en el que reivindica a Estados Unidos como el mayor aliado internacional de El Salvador, lo cual ratificó el 9 de septiembre en su discurso a propósito de sus primeros 100 días de Gobierno.

En una reciente reunión con el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kevin McAleenan, el jefe de Estado confirmó el despliegue de patrullas fronterizas para prevenir el tráfico ilegal de personas, medida que consideró «una de las piedras angulares de nuestra alianza».

McAleenan negó entonces que el propósito del convenio sea convertir a El Salvador en un «tercer país seguro», o sea, un destinatario de los solicitantes de asilo rechazados por Washington, tal como se intenta implementar en la vecina Guatemala.

El presidente estadounidense Donald Trump es un crítico habitual de los países del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala) por su presunta incapacidad para controlar la emigración irregular.

CARACAS, VENEZUELA

(Spútnik) La Fiscalía de Venezuela anunció la apertura de investigación penal al diputado opositor Juan Guaidó por presunta vinculación con integrantes del grupo paramilitar colombiano Los Rastrojos.

«Ante las graves evidencias que se han hecho públicas en las últimas horas, respecto a la vinculación de Juan Guaidó con el grupo narcoparamilitar conocido como Los Rastrojos, el Ministerio Público informa que ha decidido abrir una investigación penal», dijo el fiscal general Tarek William Saab en una rueda de prensa en Caracas.

A cargo del caso quedó la fiscalía 27 nacional contra las drogas, que deberá determinar los nexos de «estos narcoparamilitares con organizaciones y personas que hacen vida en el país, incluyendo a Guaidó», dijo Saab.

El pasado 11 de septiembre, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, exhibió unas fotografías de Guaidó con presuntos miembros de Los Rastrojos, al parecer tomadas el 22 de febrero, cuando el diputado venezolano pasó a Colombia para participar en el concierto Venezuela Aid Live y liderar un intento de ingresar ayuda humanitaria a su país.

Saab aseguró que esas fotografías confirman que Guaidó mantiene relación con grupos irregulares.

«Las fotos de estos criminales con el ciudadano Guaidó confirman la hipótesis de que él y su entorno mantiene relación con estos grupos criminales (…) La Policía de Cúcuta confirmó que las personas de las fotos son los líderes de este grupo criminal, Alberto Lobo Quintero, alias Brother, quien era uno de los delincuentes más buscados de Colombia, y John Jairo Durán, alias Menor», dijo el fiscal.

El funcionario indicó que ambos cabecillas se encuentran detenidos y que se entregaron a las autoridades colombianas en junio, «en medio de una guerra interna de la banda».

El fiscal detalló que en marzo se capturó en territorio venezolano a uno de los jefes de Los Rastrojos, Wilfrido Torres Gómez, alias Neco, luego de declaraciones de Roberto Marrero, jefe de despacho de Guaidó, quien se encuentra detenido por presuntamente formar parte de una célula terrorista.

El ministro de Interior, Néstor Reverol, acusó a Guaidó de estar vinculado con Los Rastrojos para atentar contra la paz de Venezuela.

«Todos estos elementos probatorios de vinculación directa de Guaidó con los máximos líderes de esta organización paramilitar colombiana Los Rastrojos evidencia una vez más su asociación en todas las acciones terroristas que se planifican en Venezuela para atentar contra la estabilidad democrática y la paz», dijo Reverol en el palacio de Miraflores (sede de Gobierno) en Caracas.

Guaidó, quien se autoproclamó presidente encargado de Venezuela el pasado 23 de enero y recibió el respaldo de 54 países, viajó a Colombia en febrero, pese a no contar con permiso para salir de su país, en un fallido intento de hacer ingresar ayuda humanitaria que había prohibido el mandatario Nicolás Maduro.

WASHINGTON, EE.UU.

(Spútnik) El presidente Donald Trump dijo a periodistas que no cree en los informes de que Israel ha estado espiando a EEUU.

«No lo creo. No, no creo que los israelíes nos estuvieran espiando. Realmente me resultaría difícil de creer», respondió Trump.

Los medios informaron que, según tres exfuncionarios estadounidenses, agentes israelíes probablemente plantaron dispositivos de vigilancia de teléfonos celulares cerca de la Casa Blanca y varios otros lugares en Washington para espiar a Trump.

Trump señaló que su relación con Israel ha sido excelente y destacó su decisión de trasladar la embajada de EEUU de Tel Aviv a Jerusalén y presionar a Irán para que detenga sus actividades en Oriente Medio.

Los dispositivos de espionaje se encontraron hace aproximadamente dos años, pero no se atribuyeron a entidades específicas, informó la publicación Politico.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Interior compartieron sus hallazgos con las agencias estadounidenses relevantes en 2018, lo que provocó que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) lanzara su propia investigación.

Esa investigación reveló que Israel estaba detrás de la colocación de los dispositivos para intervenir las llamadas de Trump; según los funcionarios, el presidente supuestamente usó un teléfono celular no seguro para comunicarse con amigos y confidentes.

Los funcionarios declararon que el Gobierno no reaccionó a ese comportamiento de Israel, dejando a los perpetradores impunes.

Elad Strohmayer, el portavoz de la embajada de Israel en EEUU, refutó todas las acusaciones sobre la colocación de dispositivos espías en Washington.