• Diputados liberales acusan a la designada presidencial de intentar trasladar responsabilidades al Congreso y de utilizar las reformas energéticas como argumento para presionar apoyos políticos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.-
Las declaraciones de la designada presidencial María Antonieta Mejía, en las que aseguró que el Partido Liberal debió mantenerse como una “oposición constructiva” en lugar de formar un supuesto cogobierno con la administración nacionalista de Nasry Asfura, desataron una fuerte reacción entre diputados liberales, quienes rechazaron de forma categórica sus afirmaciones y la acusaron de intentar compartir responsabilidades de una gestión que consideran exclusiva del Poder Ejecutivo.
La polémica surgió luego de que Mejía manifestara en un podcast que el pueblo hondureño otorgó al Partido Nacional el mandato para gobernar y que, en consecuencia, los liberales debieron ejercer un papel de oposición desde el Congreso Nacional, en lugar de involucrarse en acuerdos que, a su juicio, podrían derivar en responsabilidades compartidas sobre los resultados del actual gobierno.
Sin embargo, sus declaraciones fueron interpretadas por legisladores liberales como un intento de construir una narrativa política para repartir costos de una administración que enfrenta crecientes cuestionamientos por temas económicos, energéticos y de gobernabilidad.
La diputada liberal Alia Kafati respondió con dureza a la funcionaria, recordándole que el actual gobierno llegó al poder en medio de cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso electoral y rechazando de manera contundente la tesis de un cogobierno.
“Nosotros somos una oposición constructiva y propositiva, no un cogobierno. Pero, para darle gusto a usted, de ahora en adelante nos verá como una oposición férrea y recalcitrante, firme en la defensa de los intereses del pueblo hondureño”, escribió la congresista a través de sus redes sociales.
Por su parte, la diputada Iroshka Elvir exigió a Mejía que identifique públicamente quiénes conforman el supuesto cogobierno al que hace referencia, al asegurar que el sector liberal afín a Salvador Nasralla no posee representación en el gabinete ni participa en la toma de decisiones del Ejecutivo.
“Desde el ala de Salvador Nasralla no existe un solo nombramiento en secretarías o instituciones del Estado. Resulta inaceptable que intente insinuar que si las cosas salen mal, la responsabilidad también será nuestra”, expresó la parlamentaria.
Elvir además sostuvo que la responsabilidad por la conducción del país recae exclusivamente sobre quienes actualmente ejercen el poder desde Casa Presidencial y cuestionó que el oficialismo continúe atribuyendo problemas a administraciones anteriores en lugar de asumir plenamente las consecuencias de sus decisiones.
Aunque Mejía posteriormente aclaró que sus declaraciones constituían una reflexión política personal y no estaban vinculadas a la discusión de las reformas energéticas impulsadas por el gobierno, insistió en que algunos sectores pretenden utilizar sus palabras como una excusa para bloquear iniciativas relacionadas con la crisis financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La designada defendió su derecho a expresar opiniones políticas y sostuvo que las reformas energéticas deben analizarse con base en argumentos técnicos y en el impacto que tendrían para el país.
No obstante, lejos de apagar la controversia, sus aclaraciones profundizaron el debate sobre la relación entre el Partido Nacional y el Partido Liberal dentro del Congreso Nacional, dejando al descubierto las tensiones políticas que rodean la agenda del gobierno.
La disputa también refleja la creciente resistencia de sectores liberales a cualquier intento de vincularlos con las decisiones del Ejecutivo, especialmente en momentos en que el gobierno busca respaldo para impulsar reformas en materia energética y enfrentar la delicada situación financiera de la ENEE.








