• El organismo advierte que la violencia múltiple se agrava, coloca a Yoro como el departamento más golpeado y señala que el Estado debe fortalecer la prevención y la investigación para garantizar el derecho a la vida.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) lanzó este miércoles una severa advertencia sobre el incremento de las muertes múltiples en Honduras, al revelar que el país ha registrado alrededor de 130 masacres en los últimos 44 meses, hechos que dejaron centenares de personas fallecidas y decenas de heridos, por lo que urgió a las autoridades a reforzar las acciones de prevención e investigación para evitar que estos crímenes continúen quedando en la impunidad.
La institución señaló que, entre diciembre de 2022 y agosto de 2026, 17 de los 18 departamentos del país fueron escenario de homicidios múltiples —definidos como hechos en los que mueren tres o más personas—, un fenómeno que, según advirtió, se ha consolidado como una de las expresiones más graves de la violencia homicida que afecta al territorio nacional.
En ese contexto, el Conadeh hizo un llamado a abrir una investigación seria y exhaustiva sobre este tipo de crímenes, al considerar indispensable esclarecer los casos, sancionar a los responsables y garantizar a la población el derecho a la seguridad y, especialmente, el derecho a la vida.
La institución también alertó que el clima de violencia genera temor entre la ciudadanía y se ha convertido en un factor que impulsa el desplazamiento forzado de familias hondureñas, muchas de las cuales abandonan sus comunidades para proteger su integridad.
Yoro, el departamento con más masacres
El informe coloca a Yoro como el departamento más afectado por este fenómeno, con 24 escenas de muertes múltiples que dejaron alrededor de 84 víctimas mortales, entre hombres, mujeres, niñas y niños, durante los últimos 44 meses.
El organismo destacó que la situación muestra una tendencia creciente: en diciembre de 2022 se registraron dos hechos; durante 2023 ocurrieron cuatro; en 2024 fueron cinco; en 2025 aumentaron a seis y, solo en lo que va de 2026, ya suman siete.
Las masacres se concentraron en al menos ocho municipios del departamento: El Progreso y Olanchito reportan cinco casos cada uno; El Negrito, cuatro; Victoria, tres; mientras que Morazán, Sulaco y Yoro registran dos cada uno y Santa Rita, uno.
De acuerdo con el Conadeh, entre las víctimas contabilizadas figuran 68 hombres, ocho mujeres, cuatro niñas y cuatro niños. El caso más reciente ocurrió el 4 de agosto de 2026 en Olanchito, donde seis hombres fueron asesinados.
Además, la institución estima que aproximadamente el 9 % de todas las muertes violentas registradas en Yoro durante ese período ocurrieron en escenarios de homicidios múltiples.
La violencia se recrudece en 2026
El Conadeh advirtió que la problemática se ha intensificado durante el presente año. Solo en 2026 se contabilizan 22 masacres, con cerca de un centenar de personas asesinadas.
Los departamentos donde se han registrado estos hechos son Yoro (7), Cortés (5), Atlántida (3), Lempira (1), El Paraíso (1), Gracias a Dios (1), Olancho (1), Valle (1), Francisco Morazán (1) y Colón (1).
En cuanto a la magnitud de los ataques, el informe detalla una escena con 20 víctimas mortales, una con siete víctimas, otra con seis, tres con cinco fallecidos, tres con cuatro y trece con tres personas asesinadas.
“Es un problema de interés nacional”
Ante este panorama, el Conadeh sostuvo que las muertes múltiples constituyen ya un problema de interés nacional que demanda una respuesta coordinada entre todas las instituciones que conforman el sistema de justicia, el sector privado y la sociedad civil.
Asimismo, recordó que la impunidad no solo obedece a la falta de coordinación entre las instituciones encargadas de investigar y sancionar estos delitos, sino también a la ausencia de denuncias por parte de algunos sectores de la población.
Finalmente, la institución recordó que Honduras permaneció bajo estado de excepción desde diciembre de 2022 hasta el 26 de enero de 2026, medida que fue prorrogada en al menos 24 ocasiones con el objetivo de combatir la violencia y delitos como la extorsión. Sin embargo, señaló que los resultados obtenidos no fueron los esperados, a la luz del incremento de las muertes múltiples registrado en ese período.







