- Autoridades sostienen que la iniciativa busca reducir apagones y fortalecer el sistema energético, mientras persisten dudas y observaciones de distintos sectores.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Congreso Nacional inició la noche del martes la discusión en primer debate del dictamen de reformas al subsector eléctrico, una iniciativa que ha generado controversia entre distintos sectores y que busca reorganizar el sistema energético nacional, fortalecer la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y mejorar la calidad del servicio que reciben los hondureños.
La propuesta, compuesta por 18 artículos, deberá superar todavía dos debates más antes de su eventual aprobación por el pleno legislativo.
Durante la presentación del dictamen, la Comisión de Energía destacó que el proyecto fue sometido a un amplio proceso de socialización con representantes de instituciones públicas, empresa privada, gremios, trabajadores, organismos internacionales y organizaciones de sociedad civil, cuyas observaciones fueron incorporadas al texto final.
El presidente de la Comisión de Energía, diputado Milton Puerto, aseguró que el objetivo principal de la reforma es enfrentar problemas estructurales que durante años han afectado al sistema eléctrico nacional.
“Creemos nosotros que el fin primordial como políticos es llevar energía de calidad, energía las 24 horas al pueblo hondureño. Tenemos que llevar energía más barata”, expresó el parlamentario durante la discusión.
Uno de los puntos que más atención generó durante el debate fue la preocupación expresada por diversos sectores sobre una eventual privatización de la estatal eléctrica.
Ante ello, los impulsores del proyecto insistieron en que la iniciativa contempla mecanismos para proteger los activos estratégicos de la ENEE y mantener la propiedad estatal sobre la empresa.
Según lo expuesto en el dictamen, los predios, embalses, franjas de protección, instalaciones y demás bienes vinculados a las centrales hidroeléctricas de la ENEE serán considerados bienes de dominio público, intransferibles, inalienables y de interés nacional.
En la misma línea, el gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, rechazó que la reforma represente una privatización de la institución.
“La ENEE no se vende, aquí se está rescatando y lo estamos haciendo responsablemente”, afirmó el funcionario.
Peña Panting explicó que la reforma está orientada principalmente a reducir los costos de la energía, mejorar la calidad del servicio y disminuir los apagones que afectan de manera constante a hogares, comercios e industrias en diferentes regiones del país.
Por su parte, el secretario de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, señaló que el sistema eléctrico enfrenta importantes desafíos financieros y operativos que requieren soluciones de fondo para garantizar su sostenibilidad.
El funcionario indicó que las pérdidas económicas del sistema y las crecientes obligaciones financieras del sector continúan representando uno de los principales retos para la estabilidad de la ENEE, por lo que considera necesaria una reorganización institucional que permita mejorar la eficiencia y la capacidad de gestión.
Asimismo, sostuvo que una estructura más ordenada en las áreas de generación, transmisión y distribución facilitará la identificación de responsabilidades, fortalecerá la planificación y contribuirá a mejorar el servicio para los usuarios.
Hernández Hércules también destacó que la disponibilidad de energía confiable es un factor determinante para atraer inversiones y generar empleo.
“Ningún inversionista internacional va a poder instalar una inversión en un país donde no haya energía confiable”, advirtió.
Con el inicio del primer debate, el Congreso Nacional abre la discusión de una reforma que sus promotores consideran clave para modernizar el sistema eléctrico hondureño, mientras diversos sectores continúan analizando sus alcances y el impacto que podría tener sobre el futuro de la ENEE y el servicio energético en el país.










