Contra el reloj: obreros presionan por nuevo salario mínimo antes de Semana Santa

  • Centrales obreras se declaran en sesión permanente y advierten que el alza del costo de vida podría endurecer las exigencias en la negociación

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

Las centrales obreras intensificaron las negociaciones para definir el nuevo reajuste al salario mínimo en Honduras, declarándose en sesión permanente con el objetivo de alcanzar un acuerdo definitivo en las próximas horas o días.

El representante del sector, Josué Orellana, aseguró que la prioridad es brindar certidumbre a la clase trabajadora antes del inicio de la Semana Santa, en medio de un contexto económico marcado por el encarecimiento de la canasta básica.

Negociación contra el reloj

Orellana enfatizó que para la comisión negociadora ya no existen «horas ni días inhábiles», debido a la urgencia de proteger el poder adquisitivo de los trabajadores frente al constante incremento en el costo de vida.

“Lo importante es que logremos un acuerdo en las próximas horas y le demos esa certeza a los compañeros trabajadores antes de Semana Santa”, expresó, subrayando que la meta es llegar al feriado con el documento firmado.

El dirigente también advirtió que factores internacionales, como el aumento del precio del petróleo, podrían disparar la inflación en el país, lo que añade presión a la mesa de negociación.

En ese sentido, no descartó que, de prolongarse las discusiones, el sector obrero se vea obligado a replantear al alza los porcentajes de incremento salarial.

Puntos clave de la negociación

Entre los aspectos centrales del proceso, el sector obrero mantiene firme su propuesta, la cual consideran como el “mínimo vital” necesario para la subsistencia de las familias hondureñas.

No obstante, Orellana reconoció avances en el diálogo, señalando que la contrapropuesta del sector empleador se ha acercado significativamente a las pretensiones de los trabajadores, lo que abre la puerta a un posible consenso en el corto plazo.

Asimismo, destacó que la intermediación del Gobierno de la República será clave para cerrar la brecha entre ambas partes y facilitar la firma de un acuerdo.

Pese a la complejidad del panorama económico, el dirigente se mostró optimista sobre el desenlace de las negociaciones. “Estamos seguros de que las partes vamos a mandar un mensaje positivo; somos capaces de ponernos de acuerdo y demostrar que el diálogo social es fundamental en este país”, concluyó.

El resultado de estas negociaciones será determinante para millones de trabajadores hondureños que esperan un ajuste salarial acorde al aumento del costo de vida, en un momento donde la economía familiar enfrenta crecientes presiones.

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