- José Manuel Arriaga advierte que el problema se arrastra por dos décadas y urge al nuevo gobierno a una reingeniería profunda para evitar el colapso
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El exgerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), José Manuel Arriaga Yacamán, advirtió que la crisis financiera y operativa de la estatal eléctrica se ha venido agudizando durante los últimos 20 años, administración tras administración, hasta alcanzar niveles que calificó como insostenibles.
Arriaga sostuvo que ha llegado el momento de poner un alto a la situación que atraviesa la ENEE y planteó la necesidad de una reingeniería interna integral, que permita corregir fallas estructurales acumuladas por décadas.
Pérdidas millonarias e impacto nacional
“La situación de la empresa estatal es dramática. La ENEE, solo por concepto de reducción de pérdidas, deja de percibir entre 12 mil y 13 mil millones de lempiras anuales, lo que vuelve insostenibles las finanzas de la institución”, manifestó.
El exfuncionario subrayó que este problema no afecta únicamente a la estatal eléctrica, sino que golpea directamente a la economía nacional, al limitar la inversión pública, encarecer la energía y frenar la competitividad del país. Por ello, insistió en que la crisis debe abordarse de manera integral y técnica, sin decisiones improvisadas.
Deuda y bonos por vencer
Otro de los puntos críticos señalados por Arriaga es la deuda financiera de la ENEE, la cual —dijo— debe ser reperfilada con urgencia, ya que existen bonos próximos a vencer que presionan aún más las finanzas de la institución.
“El nuevo gobierno tendrá que tomar el toro por los cuernos. Si queremos que el país se desarrolle, tenemos que resolver el problema financiero de la ENEE para que se pueda invertir en generación, transmisión y distribución, porque el sistema está a punto de colapsar”, advirtió.
Asimismo, afirmó que la próxima administración heredará compromisos financieros con los generadores de energía, lo que complica aún más el panorama si no se toman decisiones oportunas.
Llamado a una transición responsable
Arriaga enfatizó que la solución no será inmediata, pero recalcó que es indispensable iniciar el proceso desde el primer día del nuevo gobierno.
“Hay que trabajar unidos para sacar del bache a la institución. Por más que se ha advertido, los problemas se suman año con año. La misión del nuevo gobierno es reunirse, evaluar la transición y conocer con exactitud cómo queda la ENEE, porque este problema no se va a resolver en cuatro años, pero sí se puede empezar a trabajar desde el 27 de enero”, concluyó.
Las declaraciones reavivan el debate sobre el futuro del sistema eléctrico hondureño, considerado clave para la estabilidad económica y el desarrollo del país, en momentos en que la ENEE enfrenta uno de los escenarios más críticos de su historia.


