- CREE advierte que suspensión de la hidroeléctrica reduce una de las principales fuentes de energía del país y pone en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico nacional
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La suspensión temporal de operaciones de la central hidroeléctrica Patuca III está provocando un fuerte impacto en el sistema eléctrico nacional, especialmente en el departamento de Olancho, donde la salida de esta planta ha reducido una de las principales fuentes de generación energética de la región.
Así lo advirtió este lunes el comisionado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), Leonardo Deras, quien alertó que la situación ya está generando consecuencias negativas y aumentando la presión sobre el sistema nacional de suministro.
“Habrá consecuencias negativas porque se pierde una fuente de generación de alimentación para toda la zona del departamento de Olancho”, expresó el funcionario.
Deras explicó que la región depende actualmente de tres fuentes principales de abastecimiento: una línea de transmisión proveniente de Tegucigalpa, una planta térmica arrendada de Laeisz y pequeñas plantas instaladas en San Esteban; sin embargo, la salida de Patuca III deja al sistema en una condición mucho más vulnerable frente a la creciente demanda energética.
El funcionario señaló que el país enfrenta actualmente un déficit de aproximadamente 66 megavatios, situación que ha obligado al Centro Nacional de Despacho a ejecutar desconexiones controladas para evitar un colapso mayor en el sistema eléctrico nacional.
Además, detalló que los problemas en Patuca III no son nuevos, ya que en los últimos tres años la hidroeléctrica ha enfrentado dificultades recurrentes debido a limitaciones estructurales de su embalse, cuya capacidad es de apenas 315 millones de metros cúbicos y una altura reducida de 10 metros.
Según explicó, cuando el nivel del embalse desciende a ciertos límites críticos, la planta debe detener operaciones para garantizar un caudal ecológico mínimo del río Patuca, indispensable para mantener la navegabilidad y las actividades comerciales hacia sectores de La Mosquitia.
Deras añadió que la reactivación de la central dependerá directamente de las lluvias que aumenten el caudal de los ríos Guayape y Guayambre, principales afluentes del embalse.
Asimismo, indicó que el país atraviesa una combinación de factores que agravan la crisis energética: la disminución de la generación hidroeléctrica, la salida de operación de los ingenios azucareros tras finalizar la zafra y la baja producción eólica durante las horas de mayor consumo eléctrico.
Aunque la generación solar ha aumentado y las plantas térmicas continúan operando mediante combustibles, el equilibrio energético sigue siendo frágil, reconocieron las autoridades.
No obstante, el comisionado aseguró que en los próximos años la situación podría mejorar con la entrada en funcionamiento de la planta solar fotovoltaica construida por la ENEE cerca de Patuca III, la cual aún no opera debido a que apenas hace una semana ingresó al país el último transformador necesario para su puesta en marcha.
Ante el escenario actual, las autoridades reiteraron el llamado a la población para hacer un uso responsable y eficiente de la energía mientras se estabiliza la generación eléctrica en el país y mejoran las condiciones climáticas.




