- Enrique Rodríguez Burchard confirmó que la aeronave no contaba con la documentación completa ni estaba inscrita en Bienes Nacionales, dando validez a las denuncias realizadas por el gobierno de Xiomara Castro sobre las irregularidades administrativas en torno a la aeronave.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El ministro de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard, salió al paso de las críticas generadas por la venta del avión presidencial y explicó por qué una aeronave adquirida por el Estado hondureño en aproximadamente 14 millones de dólares terminó siendo subastada con un precio base de apenas 5 millones de dólares.
El funcionario sostuvo que la diferencia obedece a la depreciación natural del bien con el paso del tiempo y comparó el caso con la venta de un vehículo usado.
“Un carro que lo compró hace 12 años por 100,000 no lo va a vender en 100,000. Se compró hace cuánto, ¿12 años?”, expresó el ministro, aunque reconoció que no es un especialista en la valoración de aeronaves.
Durante sus declaraciones, Rodríguez Burchard también reveló que la actual administración recibió el avión sin la documentación completa y que la aeronave ni siquiera estaba inscrita en el registro de Bienes Nacionales, situación que obligó a reconstruir parte del expediente administrativo antes de iniciar el proceso de venta.
“El problema de la administración pública es que nosotros no encontramos documentos, solo rasgos de documentos, y por eso nos hemos tardado un tiempo porque tuvimos que reconstruirlo. No estaba inscrito en Bienes Nacionales. Un avión tan importante debería de haber estado inscrito”, manifestó.
Con estas afirmaciones, el titular de Defensa dio validez a las denuncias realizadas por el gobierno de la expresidenta Xiomara Castro, que había señalado presuntas irregularidades administrativas relacionadas con la adquisición y registro del avión presidencial.
El ministro aseguró además que, pese al tiempo que permaneció sin operar, la aeronave conserva un importante valor comercial y solo requiere trabajos menores para volver a volar.
“Es como cuando usted ha dejado de usar un vehículo; por muy nuevo o bueno que esté, necesita sus ajustes, pero es una aeronave que con una inversión mínima estaría volando. Es una aeronave muy buena, en el mercado internacional es apetecida”, afirmó.
En cuanto al proceso de subasta, Rodríguez Burchard informó que entre nueve y once empresas retiraron los pliegos de condiciones, mientras que entre siete y nueve compañías realizaron inspecciones físicas de la aeronave, lo que, según dijo, demuestra que existió un interés real por adquirir el aparato.
“Recuerde que el retiro puede ser un interés primario, pero ya el venir a verlo ya es que estaban un poquito más interesados”, señaló.
La venta del avión presidencial ha generado un amplio debate público debido a la marcada diferencia entre el precio por el que fue adquirido en 2014 y el monto por el que finalmente fue subastado, así como por las revelaciones sobre las deficiencias administrativas encontradas en torno al manejo de la aeronave.








