- Francisco Cosenza, quien admitió participar en un esquema de sobornos y lavado de dinero vinculado a contratos financiados con fondos de la Tasa de Seguridad en Honduras, fue condenado a cinco años de libertad condicional bajo arresto domiciliario por una corte federal de Florida.
MIAMI, ESTADOS UNIDOS. –
La Corte del Distrito Sur de Florida condenó este viernes al exdirector de la Tasa de Seguridad de Honduras, Francisco Roberto Cosenza Centeno, a cinco años de libertad condicional bajo arresto domiciliario, luego de que el exfuncionario se declarara culpable por delitos relacionados con corrupción y lavado de dinero.
La decisión judicial ha generado atención debido a la diferencia entre la condena finalmente impuesta y la pena solicitada por la Fiscalía de Estados Unidos, que había pedido 10 años de prisión al considerar la gravedad de los hechos investigados.
Cosenza admitió en agosto de 2025 su participación en una trama de corrupción vinculada al manejo de contratos públicos financiados con recursos de la Tasa de Seguridad, un fondo creado en Honduras para fortalecer el combate a la criminalidad y mejorar las capacidades de los cuerpos de seguridad del Estado.
Según las investigaciones federales, el exfuncionario favoreció contratos para la adquisición de uniformes policiales y otros suministros destinados a la Policía Nacional de Honduras a cambio de recibir sobornos.
Las autoridades estadounidenses señalaron que los contratos involucrados superaban los 10 millones de dólares.
La acusación sostuvo que el esquema operaba mediante acuerdos ilícitos entre funcionarios y empresarios para garantizar adjudicaciones de contratos financiados con fondos públicos.
Asimismo, el caso también salpicó a empresarios estadounidenses y a otras personas vinculadas a procesos de contratación gubernamental.
Durante el proceso judicial, los fiscales presentaron documentación y testimonios que describían la forma en que presuntamente se coordinaban los pagos irregulares para asegurar negocios sufragados con recursos provenientes de la Tasa de Seguridad, un mecanismo que durante años manejó millonarios fondos recaudados a través de impuestos especiales pagados por los hondureños.
Aunque la Fiscalía argumentó que los delitos de conspiración para cometer lavado de activos y las transacciones con bienes derivados de actividades ilícitas ameritaban una condena de cárcel, la corte optó por imponer una pena de libertad condicional con arresto domiciliario durante cinco años.
La resolución reabre el debate sobre la administración de los recursos de la Tasa de Seguridad, un instrumento que fue presentado como una herramienta para combatir la violencia, pero que en distintas ocasiones ha sido objeto de cuestionamientos por la falta de transparencia en el manejo de sus fondos.
Para diversos sectores, el caso representa uno de los episodios más emblemáticos de cómo recursos destinados a la seguridad pública terminaron bajo la sombra de investigaciones por corrupción, mientras miles de hondureños continuaban demandando mejores condiciones de seguridad y fortalecimiento institucional.
Con la sentencia emitida por la corte federal de Florida, el expediente judicial de Francisco Cosenza avanza hacia su etapa de cumplimiento de condena, aunque las repercusiones políticas y el debate sobre el destino de los fondos de seguridad en Honduras continúan vigentes.





