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Del remo vikingo noruego al ‘Wonderwall’ inglés: los festejos más icónicos del Mundial

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Del remo vikingo de Noruega al ‘Wonderwall’ de Inglaterra, pasando por el baile de Bélgica con ‘recado’ para Donald Trump o el vestuario argentino entonando ‘la cuarta estrella’, el paso de las jornadas ha dejado un buen abanico de protagonistas, imágenes y anécdotas ligadas a las celebraciones más icónicas del Mundial.

Al margen de lo deportivo, con Francia ya como semifinalista y a la espera de las que salgan de los cuartos España-Bélgica, Noruega-Inglaterra y Argentina-Suiza, las métricas registradas en medios, organismos y redes sociales dejan a las claras que las celebraciones son uno de los capítulos más memorables del torneo de Estados Unidos, México y Canadá.

El remo vikingo de Noruega

La celebración de Noruega, conocida también como ‘Viking Row’, imita el movimiento de los remeros que hace siglos impulsaban las embarcaciones vikingas en el agua y se ha erigido en una de las estampas favoritas del torneo.

Liderada por jugadores como Erling Haaland o Martin Odegaard, la selección nórdica ha firmado ya una actuación memorable, pues, tras eliminar a Brasil (1-2), este sábado se mide a Inglaterra en los primeros cuartos de final de su historia.

El ritual se repite después de la victoria: arranca con la llamada del cuerno vikingo; luego, sentados en el suelo y sincronizados a golpe de tambor, los chicos de Stale Solbakken escenifican en sincronía con su parroquia, presente en la tribuna, este simbólico gesto del remo conjunto.

La escena es un fenómeno viral, con 172 millones de visualizaciones sólo en las plataformas de la FIFA, que ha trascendido los estadios para dar el salto, incluso, al Parlamento noruego o a su Ejército, con diputados y militares replicando este tradicional movimiento en señal de unidad y apoyo a una de las sensaciones del torneo.

‘Wonderwall’, el himno sentimental de Inglaterra

Tres décadas después de su lanzamiento, el emblemático tema ‘Wonderwall’ del grupo británico Oasis se ha convertido en el himno sentimental de la selección de Inglaterra en este Mundial.

La canción sonó por primera vez después de que los ingleses derrotaran a Croacia por 4-2 en su primer partido mundialista: los aficionados cantaron a todo pulmón, incluso más fuerte que el propio sistema de sonido y ahí nació, de forma espontánea, una conexión profunda con los jugadores.

La historia se repitió tras la victoria de Inglaterra sobre la República Democrática del Congo en dieciseisavos, cuando los futbolistas ingleses, abrazados, cantaron ‘Wonderwall’ frente a su hinchada.

Figuras como Harry Kane o Jude Bellingham compartieron gestos de complicidad con la grada, creando un momento de comunión único que también se replicó en gran parte de los bares del país que retransmitieron el partido.

En el caso del futbolista del Real Madrid, la grada le trasladó su amor hecho canción después del gran partido que firmó ante México en octavos y coreó ‘Hey Jude’, de The Beatles, lo que llevó a Bellingham a volverse emocionado hacia los aficionados para aplaudirles.

El baile de Bélgica con ‘recado’ para Donald Trump

Otra de las celebraciones más comentadas tuvo lugar cuando Bélgica se clasificó para cuartos tras golear por 1-4 a Estados Unidos, en un encuentro marcado por la polémica en torno a la tarjeta roja al máximo goleador estadounidense, Folarin Balogun, y a la llamada hecha por el presidente del país, Donald Trump, al máximo responsable de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar su revisión.

La FIFA levantó la sanción que inhabilitaba al futbolista a jugar contra los belgas y el delantero del Mónaco fue alineado de inicio por Mauricio Pochettino, una controvertida decisión que generó airadas reacciones en contra, entre ellas la de la Federación Belga de Fútbol, cuya impugnación fue rechazada.

Balogun jugó, apenas tuvo influencia y Bélgica eliminó a Estados Unidos de ‘su’ Mundial. Durante la celebración, los de Rudi Garcia, con el veterano Romelu Lukaku a la cabeza, imitaron el particular baile que Trump exhibe en sus mítines con el famoso Y.M.C.A., de Village People.

Y al término del partido, la cuenta oficial de la selección belga se acordó de Trump: «Anula esta», publicó en X.

Argentina y ‘la cuarta estrella’

La selección de Argentina protagonizó frente a Egipto la remontada más épica del torneo. En apenas 14 minutos, los pupilos de Lionel Scaloni fueron capaces de revertir un 0-2 para llevarse una agónica victoria en el tiempo de prolongación (3-2) y continuar vivos en la competición.

El final dramático del encuentró dejó para la posteridad las lágrimas de emoción de Leo Messi, una imagen que quedará grabada en la historia de los Mundiales, junto a las de su ‘alter ego’ portugués Cristiano Ronaldo, eliminado en octavos tras caer frente a España (0-1) en la -más que probable- última aparición del portugués en una Copa del Mundo.

Tras la victoria de la Albiceleste, los futbolistas entonaron a coro en mitad del vestuario la canción ‘La cuarta estrella’, que ha venido para quedarse, sustituir al ya mítico ‘Muchachos’ -muy popular en Catar 2022, que ganó Argentina-, y convertirse en el nuevo ‘hit’ de la nación.

«Quiero ver la cuarta estrella brillar en la camiseta, soy ‘argento’ de la cuna hasta el cajón. Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón (por dos títulos consecutivos). Soy hincha de la selección, te aliento con el corazón, ganamos la tercera con Lionel, queremos ser campeones otra vez», cantaron los futbolistas, entre saltos y abrazos de alegría.

Con información de EFE

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