OLANCHO, HONDURAS.
El alcalde de Catacamas, Olancho, José Miguel Tejeda, informó que, las intensas lluvias registradas en las últimas horas han provocado el desbordamiento de varios ríos en el municipio que han dejado incomunicados a sectores productivos y afectado la movilidad de miles de personas.
Explicó que, entre las zonas más impactadas se encuentra la calle principal de Cuyamel, actualmente intransitable debido al aumento del caudal del río del mismo nombre. Esta situación impide el paso hacia comunidades como Patuca y otros sectores aledaños.
Asimismo, se reportaron crecidas en Río Blanco y Río Tinto, afectando arterias secundarias clave para la actividad agrícola y comercial.
Especificó que, alrededor de 20 mil personas se movilizan en estas zonas, por lo que el impacto en el comercio es significativo, especialmente para quienes dependen del intercambio de productos hacia el casco urbano de Catacamas.
Subrayó que, “en estos momentos el comercio está prácticamente paralizado en esos sectores”.
Dijo que, las lluvias comenzaron desde la mañana del día anterior, con una pausa al mediodía, pero se intensificaron nuevamente en horas de la tarde y se extendieron hasta la madrugada, provocando el desbordamiento de los afluentes. Para la mañana de este día, aunque el clima permanece nublado, no se registran precipitaciones, lo que podría contribuir a la disminución de los niveles de los ríos.
Indicó que, la municipalidad a través del Comité de Emergencia (Codem), realizan labores de limpieza y habilitación de caminos y puentes que han quedado obstruidos.
Igualmente, se reportan afectaciones menores en algunas viviendas de zonas bajas, aunque ya se ejecutaron acciones para mitigar los daños, amplió.
El edil advirtió que, de persistir las precipitaciones, se podrían habilitar albergues temporales y evacuar a familias en zonas de riesgo, “ya estamos preparados para actuar si la situación lo amerita, priorizando la seguridad de la población”.
Concluyó que, a pesar de la magnitud de las lluvias, no se reportan personas fallecidas ni heridas, ni daños estructurales graves en viviendas o puentes, “gracias a Dios, hasta ahora el impacto ha sido mínimo, aunque la situación mantiene en alerta a las autoridades y la población”.









