- El exministro de Transparencia advierte que la iniciativa impulsada desde el Legislativo pone en riesgo la laicidad del Estado y recuerda que formar ciudadanos empieza por conocer la Carta Magna.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Ante la iniciativa de ley que busca promover la lectura de la Biblia en los centros educativos del país, el exministro de Transparencia y exfiscal general del Estado, Edmundo Orellana, cuestionó el rol del Congreso Nacional y sostuvo que el Estado hondureño debería priorizar la lectura de la Constitución de la República como herramienta fundamental para la formación de ciudadanos.
Orellana recordó que una moción aprobada por el Congreso solo se vuelve obligatoria cuando la ley así lo establece, como ocurre en casos de interpelaciones.
En ese sentido, señaló que la lectura de la Biblia, mientras no esté contenida en una ley formal, no pasa de ser una recomendación.
“¿Por qué el Congreso no promueve la Constitución?”, cuestionó el exfuncionario, al considerar que el verdadero fortalecimiento de valores cívicos y democráticos pasa por el conocimiento de los derechos, deberes y principios que rigen al Estado hondureño.
Señalamientos al Legislativo
En un tono crítico, Orellana sostuvo que el Congreso ha incurrido en acciones que, a su juicio, han vulnerado la Constitución.
Entre ellas mencionó la promoción de la reelección presidencial, la aprobación de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) y mecanismos de impunidad para diputados.
“Violando la Constitución, el Congreso promovió la reelección; aprobó las ZEDE y la impunidad para diputados; ahora atenta contra la laicidad del Estado. ¿Qué otra sorpresa nos ofrecerán los diputados?”, expresó el también exfiscal general.
El pronunciamiento se da luego de que, en la última sesión legislativa, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, presentara una moción de ley para incorporar la lectura de la Biblia en los centros educativos hondureños.
Zambrano afirmó que la propuesta ha sido socializada con autoridades de la Iglesia Evangélica y la Iglesia Católica, y defendió que la iniciativa no tiene un enfoque religioso, sino que busca reforzar valores en la niñez y juventud hondureña.
“No es un tema de religión, es un tema de valores que se han perdido”, manifestó el titular del Legislativo, al justificar la moción.
Debate abierto
Las declaraciones de Orellana reavivan el debate nacional sobre el carácter laico del Estado, el papel del Congreso en materia educativa y los límites entre formación en valores y promoción religiosa desde las instituciones públicas.
Mientras el Legislativo insiste en que la iniciativa busca fortalecer la ética social, sectores críticos advierten que el camino debería ser el fortalecimiento de la educación cívica y constitucional en las aulas del país.

