EEUU vuelve a meter a Honduras en lista de países por tránsito de drogas

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  • La determinación presidencial para el año fiscal 2027 incluye a Honduras entre las naciones cuyas condiciones geográficas, comerciales o económicas pueden facilitar el movimiento de drogas ilícitas, aunque Washington aclara que la clasificación no constituye una acusación contra el Gobierno.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

Honduras fue incluida nuevamente en la lista de Estados Unidos de “principales países de tránsito de drogas o de producción de drogas ilícitas” correspondiente al año fiscal 2027, de acuerdo con una determinación presidencial remitida al Congreso estadounidense el 15 de septiembre de 2026.

El listado incorpora a Honduras junto a otras naciones de la región y del continente, entre ellas México, Colombia, Venezuela, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Perú y Ecuador, además de otros países identificados por las autoridades estadounidenses.

La clasificación toma en cuenta factores como la ubicación geográfica, las rutas comerciales y las condiciones económicas que pueden facilitar el tránsito o la producción de drogas ilícitas.

Por ello, la presencia de un país en este registro no significa necesariamente que sea un productor de drogas, sino que puede constituir un punto de paso o reunir condiciones que favorezcan estas actividades.

Una lista que no equivale a una acusación

Uno de los aspectos más importantes de la determinación es la precisión del Departamento de Estado sobre el alcance de la clasificación.

Figurar en la lista no implica, por sí mismo, que el Gobierno hondureño haya incumplido sus esfuerzos de combate al narcotráfico, ni constituye necesariamente una acusación directa contra sus autoridades. La inclusión responde a las condiciones existentes en cada país que pueden facilitar el movimiento o la producción de drogas ilícitas, incluso cuando los gobiernos desarrollan operaciones de interdicción, decomiso y persecución de las organizaciones criminales.

De esta manera, el documento distingue entre la identificación de países considerados relevantes dentro de las rutas internacionales de drogas y una eventual valoración sobre el desempeño de sus gobiernos en materia de lucha antinarcótica.

Honduras, dentro de una región estratégica para el tráfico

La ubicación de Honduras en Centroamérica la convierte en un territorio relevante dentro de las rutas que conectan Sudamérica con Norteamérica. La región es considerada estratégica para el tránsito de sustancias ilícitas debido a sus conexiones terrestres, marítimas y aéreas.

Sin embargo, la determinación estadounidense no debe interpretarse automáticamente como una afirmación de que todo el territorio hondureño es utilizado para producir drogas o de que las autoridades nacionales sean responsables de las actividades criminales que puedan desarrollarse en el país.

La inclusión para el año fiscal 2027 vuelve a colocar a Honduras dentro del mapa de atención de la política internacional antidrogas de Washington, en un contexto en el que Estados Unidos mantiene como prioridad la interrupción de las cadenas de suministro de sustancias ilícitas y el combate a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.

Fuente: Determinación presidencial de Estados Unidos sobre los principales países de tránsito de drogas o de producción de drogas ilícitas para el año fiscal 2027, remitida al Congreso el 15 de septiembre de 2026.

Aquí el informe integro:

La siguiente es una Determinación Presidencial presentada al Congreso el 15 de septiembre de 2026:  

Por la autoridad que me confiere la Constitución y las leyes de los Estados Unidos, incluida la sección 706(1) de la Ley de Autorización de Relaciones Exteriores del Año Fiscal 2003 (PL 107-228) (FRAA), por la presente identifico a los siguientes países como países de tránsito de drogas importantes o países productores de drogas ilícitas importantes: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.    

La presencia de un país en la lista anterior no refleja necesariamente los esfuerzos actuales de su gobierno en la lucha contra las drogas ni su coordinación con Estados Unidos. De acuerdo con la definición legal de país principal de tránsito o producción de drogas establecida en la Ley de Asistencia Exterior de 1961, estos países se incluyen en la lista debido a una combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el tránsito o la producción de drogas o precursores químicos, incluso si el gobierno ha implementado medidas sólidas y rigurosas de control de narcóticos y aplicación de la ley. 

De conformidad con la sección 706(2)(A) de la FRAA, por la presente declaro que Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia no han realizado esfuerzos sustanciales durante los últimos 12 meses para cumplir con sus obligaciones en virtud de los acuerdos internacionales contra el narcotráfico ni para adoptar las medidas contra el narcotráfico exigidas por 22 USC § 2291h(a)(1). Esta determinación incluye las justificaciones para la designación de Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia, según se describe en la sección 706(2)(B) de la FRAA. Asimismo, de conformidad con la sección 706(3)(A) de la FRAA, he determinado que la prestación de asistencia de Estados Unidos a Bolivia, Birmania y Colombia es actualmente vital para los intereses nacionales de Estados Unidos.    

Mi administración ha logrado avances históricos en la protección del pueblo estadounidense contra las drogas letales y las despiadadas organizaciones narcoterroristas. Bajo mi administración, nuestra frontera sur es la más segura y sellada de la historia de Estados Unidos, gracias a las mayores inversiones en seguridad fronteriza y aplicación de la ley en la historia de nuestra nación. Tras cuatro años de caos en la frontera, las incautaciones de fentanilo y otras drogas que se introducían de contrabando en Estados Unidos se han reducido a más de la mitad, y las muertes por sobredosis de drogas han disminuido drásticamente. Mi administración ha salvado decenas de miles de vidas estadounidenses de este flagelo. Los narcoterroristas responsables de esta invasión están muertos, encarcelados o viviendo con el temor de ser los próximos en enfrentar la justicia estadounidense. He desplegado el ejército más poderoso de la historia para atacar a los narcoterroristas dondequiera que amenacen a nuestro país. Con el respaldo del poderío militar estadounidense, mi administración ha destruido la infraestructura de los cárteles, ha cerrado antiguas rutas de narcotráfico a través de fronteras marítimas y terrestres, y ha capturado y abatido a cientos de los narcoterroristas más peligrosos. En el marco de la Coalición Americana contra los Cárteles, una alianza con más de una docena de países del hemisferio occidental, hemos logrado resultados históricos, reduciendo drásticamente el flujo de drogas hacia Estados Unidos e incautando miles de millones de dólares en fondos ilícitos de cárteles. Las agencias policiales estadounidenses están registrando incautaciones récord de drogas, y nuestros aliados están extraditando a Estados Unidos a más líderes de cárteles que nunca. Hemos infligido pérdidas sin precedentes a nuestros enemigos, y esto es solo el comienzo.    

Si bien mi administración ha logrado asegurar nuestras fronteras contra la invasión, Canadá y México deben hacer mucho más para detener el flujo de drogas letales hacia nuestro país. El fentanilo continúa produciéndose ilícitamente en laboratorios clandestinos canadienses, y los precursores químicos y las drogas sintéticas siguen ingresando a Estados Unidos a través de Canadá. Canadá debe tomar medidas significativas para desmantelar los laboratorios de drogas, fortalecer la seguridad de la cadena de suministro y debilitar las redes criminales y las bandas chinas que operan a lo largo de nuestra frontera norte. Reconocemos la labor de la administración del presidente mexicano Sheinbaum por la incautación de mayores volúmenes de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue de recursos militares y policiales adicionales en nuestra frontera compartida. Además, la cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México ha contribuido a eliminar a algunos de los jefes de cárteles más notorios del mundo, incluido “El Mencho”. Sin embargo, México debe tomar medidas adicionales contra las organizaciones narcoterroristas que dominan vastas áreas de su territorio y continúan amenazando al pueblo estadounidense. México necesita fortalecer la integridad de la cadena de suministro fomentando una mayor participación de la industria privada y aumentando significativamente las inspecciones en sus puertos de entrada. Además, las inversiones actuales de México en sus fuerzas de seguridad son insuficientes para sostener y ampliar sus campañas contra los narcoterroristas, su financiación y sus redes criminales. Esto incluye exponer, arrestar y enjuiciar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han colaborado con los cárteles y traicionado la seguridad y la soberanía de su propio país.    

La amenaza del narcotráfico para Estados Unidos se extiende más allá de sus fronteras norte y sur. La República Popular China sigue siendo el mayor productor mundial de muchos de los precursores químicos utilizados para la producción ilícita de fentanilo, metanfetamina y otras drogas sintéticas letales. He planteado este asunto directamente al Presidente de la República Popular China, Xi Jinping, y el año pasado, a petición mía, la República Popular China implementó nuevos requisitos para que sus empresas obtengan licencias antes de exportar precursores químicos específicos a Norteamérica. Sin embargo, los delincuentes siguen encontrando maneras de eludir estos controles mediante el uso de precursores químicos no regulados. La República Popular China debe tomar medidas más enérgicas para reducir eficazmente el flujo de estas sustancias, incluyendo en la lista de sustancias y precursores químicos adicionales solicitados por Estados Unidos. Esta mayor cooperación permitirá el enjuiciamiento oportuno de los delincuentes responsables de suministrar precursores químicos letales a los narcotraficantes.    

Otros gobiernos han tomado medidas para enfrentar el narcotráfico y el narcoterrorismo. Los drásticos cambios políticos en Sudamérica durante el último año han creado oportunidades históricas para la cooperación de Estados Unidos con los gobiernos de la región. En Venezuela, gracias al arresto y la destitución del exdictador ilegítimo y narcotraficante Nicolás Maduro por parte de mi administración, ya estamos viendo los resultados de la creciente cooperación con el gobierno interino del país contra los cárteles, incluyendo la eliminación del líder del Tren de Aragua, Niño Guerrero. Dados los avances positivos logrados bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, he determinado que Venezuela ya no debe ser considerada como un país que ha incumplido manifiestamente sus compromisos de control de drogas. Espero ver un progreso continuo y tangible por parte del gobierno interino en el desmantelamiento de grupos narcoterroristas y en la detención del narcotráfico a través de Venezuela hacia Estados Unidos.

Tras décadas de gobiernos socialistas ineptos, Estados Unidos celebró la elección democrática del pueblo boliviano en las elecciones de 2025 y la oportunidad de abrir un nuevo capítulo en las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia bajo la presidencia de Rodrigo Paz. La cooperación entre Bolivia y Estados Unidos se ha expandido significativamente durante el último año, y celebro la reanudación de la coordinación en materia de aplicación de la ley entre nuestros gobiernos para combatir la producción ilícita de drogas y las redes criminales. La extradición del narcoterrorista Sebastián Marset a Estados Unidos en marzo de 2026 puso de manifiesto nuestra creciente amistad y cooperación, e impidió que uno de los narcotraficantes más notorios de nuestro hemisferio enviara más drogas a comunidades estadounidenses. Sin embargo, el nuevo gobierno aún no ha tenido tiempo suficiente para reducir el cultivo de coca, que aumentó durante el gobierno anterior. La corrupción en Bolivia sigue facilitando el narcotráfico e impidiendo las investigaciones. Si Bolivia logra demostrar avances en la reducción de la producción ilícita de drogas el próximo año y realiza progresos sustanciales en la lucha contra la corrupción endémica que debilita al país, consideraré reconsiderar su situación, ya que ha incumplido manifiestamente sus compromisos en materia de lucha contra las drogas. 

El pueblo colombiano tomó la valiente decisión de elegir a Abelardo de la Espriella como presidente. Se ha comprometido a liderar una campaña enérgica contra el cultivo de coca y la producción de cocaína, que alcanzaron niveles récord bajo las fallidas políticas socialistas de su predecesor. Colombia está preparada para retomar su posición como nuestro principal socio en materia de seguridad en el hemisferio, y las fuerzas armadas, la policía, la fiscalía y los tribunales del país finalmente cuentan con un digno defensor en el presidente de la Espriella. Si, como se espera, Colombia logra avances en la erradicación enérgica de la coca y el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la calificación de “fracaso demostrado” del país, que se mantiene únicamente debido a la incompetencia y el caos generados por el anterior gobierno de extrema izquierda durante la mayor parte del año pasado.    

Celebro los esfuerzos del Primer Ministro Modi y del Gobierno de la India para abordar el cultivo ilícito de adormidera y fortalecer la integridad de la cadena de suministro. Espero que la cooperación continúe a través del Marco de Política Antidrogas Estados Unidos-India. En Perú, celebro asimismo el compromiso de la nueva Presidenta Keiko Fujimori de trabajar con Estados Unidos y otros aliados para erradicar a los delincuentes que asolan Perú y reducir el flujo de cocaína con destino a Estados Unidos. También aplaudo a tres de los mayores aliados de Estados Unidos en nuestro hemisferio —Argentina, Ecuador y El Salvador— por su liderazgo, determinación y éxito en la lucha contra el narcoterrorismo. 

Mientras que muchos gobiernos del hemisferio occidental están tomando medidas valientes para reducir el flujo de drogas y erradicar los cárteles, el Gobierno de Brasil no ha logrado enfrentar a las organizaciones terroristas extranjeras designadas como Primeiro Comando da Capital y Comando Vermelho, que han convertido a Brasil en un centro neurálgico para el tráfico mundial de cocaína. Estas organizaciones terroristas brasileñas representan una creciente amenaza para la paz y la seguridad en todo el mundo, y el gobierno de Brasil debe urgentemente tomar medidas enérgicas para enfrentarlas y derrotarlas antes de que se extiendan y crezcan. Como era de esperar, para una dictadura socialista, el régimen ilegítimo de Ortega-Murillo en Nicaragua no ha tomado medidas suficientes contra el narcotráfico y la complicidad de los miembros del régimen en el tráfico de drogas. 

En Birmania, el régimen militar ha realizado escasos esfuerzos perceptibles para combatir su economía de drogas, lo que convierte al país en la mayor fuente mundial de amapola de opio y uno de los mayores proveedores de metanfetamina. A pesar de la prohibición de la amapola de opio anunciada por los talibanes, Afganistán continúa abasteciendo los mercados de drogas de todo el mundo, probablemente financiando el terrorismo islamista. Por estas razones, concluyo nuevamente que Birmania y Afganistán han incumplido de manera manifiesta sus obligaciones en materia de control de drogas.     

Se le autoriza y ordena presentar esta determinación, junto con los memorandos de justificación adjuntos, de conformidad con la Sección 706 de la FRAA, al Congreso, y publicar esta determinación en el Registro Federal. 

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