- El presidente del Congreso Nacional sostuvo que los diputados solo actúan como gestores de proyectos y afirmó que los recursos públicos destinados a obras comunitarias están bajo auditoría permanente del Tribunal Superior de Cuentas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, defendió el nuevo mecanismo de asignación de recursos públicos gestionados por diputados para proyectos comunitarios, al asegurar que el modelo vigente garantiza transparencia mediante una fiscalización permanente del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) y que los legisladores ya no administran directamente el dinero.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una comparecencia pública, en la que destacó la entrega de 1.5 millones de lempiras gestionados por diputados de la bancada nacionalista de Francisco Morazán para apoyar al Hospital El Tórax, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la atención de necesidades en salud, educación, infraestructura vial, patronatos y juntas de agua.
Zambrano felicitó a los congresistas de ese departamento, especialmente a la bancada nacionalista, por impulsar iniciativas destinadas a beneficiar a comunidades e instituciones que requieren apoyo, y aseguró que el nuevo esquema representa un cambio respecto a mecanismos implementados en el pasado.
Según explicó, el papel de los diputados se limita a identificar las necesidades de sus comunidades y gestionar los proyectos, mientras que la ejecución y administración de los recursos corresponde a las instituciones responsables.
“El diputado hoy solo es gestor, no toca un centavo. Cada uno puede presentarse ante su pueblo y rendir cuentas de lo que ha gestionado y ayudado”, afirmó.
El presidente del Poder Legislativo sostuvo que el nuevo modelo incorpora controles permanentes para garantizar el uso adecuado de los fondos públicos y rechazó las críticas sobre una posible falta de transparencia.
“No hay nada que esconder”, expresó, al insistir en que los recursos destinados a obras comunitarias son administrados bajo mecanismos de supervisión institucional.
Asimismo, aseguró que la vigilancia del Tribunal Superior de Cuentas no se realiza de manera posterior, sino durante todo el proceso de ejecución de los proyectos.
“No es que nos van a auditar dentro de un año; la auditoría del Tribunal Superior de Cuentas es a diario”, enfatizó.
Como ejemplo de las gestiones impulsadas por los legisladores, Zambrano mencionó la reciente asignación de fondos para la remodelación de un centro de salud en Santa Lucía y adelantó que próximamente se ejecutarán nuevas intervenciones en el Hospital Escuela, entre otros proyectos de beneficio comunitario.
Las declaraciones del presidente del Congreso se producen en medio del debate generado por el regreso de recursos gestionados por diputados, un tema que históricamente ha estado rodeado de cuestionamientos por antecedentes de discrecionalidad en el manejo de fondos públicos.
No obstante, Zambrano insistió en que el modelo actual busca convertir al congresista en un gestor de proyectos y no en administrador de recursos, bajo una supervisión permanente del Tribunal Superior de Cuentas y con la obligación de rendir cuentas ante la ciudadanía sobre las obras promovidas en sus respectivos departamentos.







