- Vecinos protestan contra la alcaldía de Roberto Contreras por crisis sanitaria que arrastran desde hace más de un año
SAN PEDRO SULA, HONDURAS. –
La desesperación por una crisis sanitaria sin resolver llevó este martes a los pobladores de la colonia Miguel Ángel Pavón, en San Pedro Sula, a tomarse la 33 calle como medida de presión ante la falta de respuesta a los problemas de aguas negras que afectan la zona.
Con pancartas en mano y consignas dirigidas al alcalde Roberto Contreras, los manifestantes bloquearon el paso vehicular y quemaron llantas, generando congestión y visibilizando una problemática que, según denuncian, lleva más de un año sin solución.
“Tenemos más de un año en esta crisis sanitaria que vivimos en la residencial Miguel Ángel Pavón, la municipalidad no puede desvincularse ni negar que hay una responsabilidad”, expresó una de las manifestantes, evidenciando el malestar colectivo de los vecinos.
De acuerdo con los residentes, el problema tiene raíces estructurales y administrativas.
Señalan que, desde la construcción de la colonia, impulsada por el Instituto de Previsión Magisterial, hubo fallas en la recepción del proyecto, lo que dejó vacíos en la responsabilidad sobre el sistema de aguas residuales.
A esto se suma que, en 2001, cuando se firmó el contrato de concesión con la empresa Aguas de San Pedro, la colonia habría quedado excluida de la cobertura formal del servicio, agravando el abandono institucional.
Los manifestantes denunciaron además supuestas irregularidades entre la empresa concesionaria y autoridades municipales, lo que —según afirman— ha derivado en obstrucciones en la red de aguas negras y en la falta de intervención efectiva.
Uno de los puntos más críticos es la existencia de un pozo principal a cielo abierto, donde confluyen aguas residuales de varias zonas, generando malos olores, focos de contaminación y un riesgo latente para la salud de los habitantes.
Los pobladores advirtieron que, de no atenderse de forma urgente la situación, podría generarse un socavón en el sector, elevando aún más el peligro para quienes residen en la zona.
Mientras tanto, la protesta se mantiene como una medida de presión para exigir una respuesta concreta de las autoridades municipales ante una problemática que, aseguran, ya es insostenible.



