Entre lágrimas y temor, familiares realizan los primeros sepelios de las 19 víctimas de la masacre en Trujillo, Colón

  • El dolor y los reclamos de justicia marcaron las despedidas de hombres, mujeres y menores asesinados en la comunidad de Rigores

TEGUCIGALPA, HONDURAS. –

En medio de escenas desgarradoras, llanto y un profundo ambiente de temor, este viernes comenzaron los primeros sepelios de las 19 víctimas de la masacre registrada en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Colón, tragedia que ha estremecido al país y vuelto a encender las alarmas por la violencia en el Bajo Aguán.

Familiares, amigos y pobladores acompañaron los cortejos fúnebres para dar el último adiós a las personas que perdieron la vida en el ataque armado ocurrido la noche del jueves, considerado uno de los hechos más sangrientos registrados recientemente en Honduras.

Los actos fúnebres se desarrollaron en medio de escenas de profundo dolor, donde madres, hijos, esposas y amigos lloraban frente a los féretros mientras exigían justicia a las autoridades hondureñas.

“Ellos solo trabajaban”, repetían algunos familiares al recordar a las víctimas, asegurando que eran personas humildes y dedicadas a sus labores diarias.

De acuerdo con el levantamiento oficial, las víctimas fueron identificadas como José Ramón Argueta Ventura, de 56 años; Gerson Adonay Ramos, de 16; Edgar Francisco Hernández Díaz, de 45; Santos Trinidad Díaz, de 46; Elder Oveniel Esquivel García, de 18; Martín Ramos Mendoza, de 61; Wilmer Vidal Suchite García, de 24; Elmer Marín Suchite García, de 23; Kevin Gustavo Cárcamo Canales, de 24; Cristian Eduardo Galdames Núñez, de 22; Carlos Joel Díaz Pineda, de 14; José Eduardo Miranda Matute, de 14; Santos Augusto Zelaya Martínez, de 58; Mirza Jacqueline Rodríguez Perdomo, de 33; Miriam Janeth Rodríguez, de 30; María Linda Rodríguez Dubón, de 28; Hilario Cardona Murillo, de 54; Edilson Gómez Euceda, de 30; y José Luis Mendoza Rivas, de 33 años.

Entre las víctimas figuran menores de edad, jóvenes y padres de familia, situación que ha provocado indignación y consternación en la población de Colón y otras zonas del país.

La masacre ocurrida en Rigores ha generado preocupación entre distintos sectores debido al incremento de hechos violentos en el Bajo Aguán, una región donde pobladores denuncian vivir bajo un constante clima de inseguridad, amenazas y temor.

Mientras avanzan los entierros, equipos de investigación de la Policía Nacional y del Ministerio Público continúan realizando diligencias para esclarecer las circunstancias del ataque y dar con los responsables de la matanza.

Hasta el momento, las autoridades no han brindado detalles sobre posibles capturas ni sobre el móvil del crimen, aunque aseguraron que las investigaciones continúan en desarrollo.

La tragedia ha dejado un profundo luto en Trujillo, donde decenas de familias hoy sepultan a sus seres queridos entre lágrimas, impotencia y clamores de justicia.

spot_img
spot_img
spot_img