- Eduardo Midence cuestiona las asambleas informativas por tercera semana consecutiva, defiende los pagos reportados por el Gobierno y advierte que los pacientes son los más afectados por la suspensión de servicios.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La confrontación entre la Secretaría de Salud y el Colegio Médico de Honduras (CMH) continúa escalando, luego de que el viceministro de Salud, Eduardo Midence, calificara las asambleas informativas que mantienen los médicos por tercera semana consecutiva como una acción que afecta directamente el acceso de los pacientes a los servicios sanitarios.
Durante declaraciones brindadas a una cadena radial, el funcionario aseguró que el conflicto dejó de ser exclusivamente administrativo y lanzó fuertes cuestionamientos contra las medidas de presión del gremio, al tiempo que defendió la gestión de la Secretaría de Salud en materia de pagos y procesos de validación.
«Esto es una huelga, una toma y un secuestro al acceso»
Midence fue contundente al referirse a las asambleas informativas y sostuvo que las acciones emprendidas por los médicos constituyen una interrupción de la atención a la población.
«Hay que llamar las cosas por su nombre. Esto es una huelga, es una toma de los establecimientos de salud, un secuestro al acceso de servicios de salud por parte de un colegio profesional de los tantos que conforman la Secretaría de Salud», manifestó el viceministro.
El funcionario insistió en que las diferencias entre las autoridades y el Colegio Médico deben resolverse mediante los canales administrativos correspondientes, sin que los desacuerdos terminen perjudicando a los pacientes que requieren atención médica.
Las declaraciones se producen mientras los profesionales mantienen sus asambleas informativas y continúan exigiendo respuestas a sus demandas laborales y administrativas.
Salud reporta pagos y médicos pendientes de validación
En relación con los reclamos salariales, Midence aseguró que la Secretaría de Salud ha mantenido un trato transparente con la junta directiva del CMH y rechazó que exista un incumplimiento generalizado en el pago de salarios.
El viceministro detalló que 1,139 funcionarios ya fueron pagados, mientras que 35 médicos permanecen pendientes de validación para la ejecución del gasto. Asimismo, informó que otros 199 profesionales se encuentran en proceso de validación ante el Servicio Civil.
Según explicó, estos procedimientos forman parte de los trámites administrativos que deben resolverse entre la Secretaría de Salud y el Servicio Civil, por lo que sostuvo que no deberían convertirse en una razón para suspender la atención a los usuarios del sistema sanitario.
Midence también afirmó que durante el fin de semana se efectuó el pago correspondiente al mes de septiembre y aseguró que ninguna administración ha quedado debiendo salarios a los médicos.
Cuestiona los salarios y las condiciones laborales de los profesionales
El viceministro puso especial énfasis en los niveles de remuneración de los médicos que laboran para la Secretaría de Salud, al considerar que se trata de los funcionarios con mejores salarios dentro de la institución.
Afirmó que los médicos generales reciben ingresos superiores a los 75,000 lempiras, mientras que algunos alcanzan salarios de 85,000 y hasta 90,000 lempiras. En el caso de los especialistas, señaló que existen profesionales con remuneraciones superiores a los 160,000 lempiras.
«Los médicos son los funcionarios con mejores salarios dentro de la Secretaría de Salud», sostuvo Midence, quien agregó que la principal responsabilidad de estos profesionales es cumplir con su función asistencial y contribuir a garantizar la prestación de los servicios a la población.
Asimismo, cuestionó que algunos médicos, según sus declaraciones, cuenten con dos plazas o contratos bajo modalidad de acuerdo permanente, reciban salarios superiores a los 100,000 lempiras y no estén prestando servicios durante las asambleas informativas.
«¿Usted cree que es justo para este paciente?»
Uno de los principales argumentos de Midence se centró en las consecuencias que las medidas de presión tienen sobre los pacientes, especialmente aquellos que esperan procedimientos médicos programados.
El viceministro señaló que una persona puede esperar alrededor de dos meses para obtener un cupo para una cirugía electiva, pero que posteriormente el procedimiento podría ser suspendido debido a las asambleas informativas.
«¿Usted cree que es justo para este paciente?», cuestionó el funcionario.
A su criterio, el afectado directamente no es el médico que participa en las protestas, sino el paciente que enfrenta retrasos, suspensión de procedimientos y dificultades para acceder a los servicios de salud.
La situación ha generado preocupación por la continuidad de la atención médica, especialmente para quienes dependen de cirugías, consultas y otros servicios que requieren programación previa.
Salud cuestiona los 16 puntos de demanda del Colegio Médico
En la misma línea, Midence indicó que el Colegio Médico mantiene 16 puntos de demanda y aseguró que un equipo multidisciplinario de la Secretaría de Salud ha analizado cada uno de los planteamientos presentados por el gremio.
Según su valoración, las exigencias están relacionadas principalmente con asuntos gremiales y administrativos, por lo que cuestionó que no estén orientadas a la construcción de políticas públicas destinadas directamente a garantizar el acceso de la población a los servicios de salud.
El funcionario recordó, además, que en administraciones anteriores se producían cambios de personal de confianza, asistencial y administrativo con la llegada de nuevos equipos de gobierno. Afirmó que esta situación era considerada normal incluso por representantes del Colegio Médico.
Midence insistió en que los asuntos administrativos deben discutirse en las instancias correspondientes, pero sin trasladar sus efectos a los pacientes.
El conflicto continúa y los pacientes quedan en medio
Mientras la Secretaría de Salud sostiene que está cumpliendo con sus compromisos y reporta avances en el pago de salarios y los procesos de validación, los médicos mantienen por tercera semana consecutiva sus asambleas informativas y sus demandas laborales.
Las declaraciones del viceministro profundizan el enfrentamiento público entre las autoridades sanitarias y el Colegio Médico, en un escenario donde ambas partes mantienen posiciones encontradas sobre los reclamos y la continuidad de los servicios.
Por un lado, Salud defiende los pagos efectuados y sostiene que los trámites pendientes deben resolverse por la vía administrativa. Por otro, el gremio médico continúa con sus medidas de presión, mientras los usuarios del sistema sanitario enfrentan el riesgo de retrasos y suspensiones en la atención.
La disputa entre el Gobierno y los médicos permanece sin una solución definitiva, y los pacientes siguen en medio de un conflicto que afecta el funcionamiento de los servicios de salud.











