- La DNVT atribuye preliminarmente el accidente a una velocidad imprudente en una curva descendente, mientras el IHTT confirma que la unidad involucrada no contaba con autorización para operar. El caso reabre el debate sobre la seguridad vial y la falta de controles en Honduras.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Nuevos elementos surgidos en las investigaciones sobre el fatal accidente ocurrido en el sector de El Rodeo, Comayagua, apuntan a una combinación de factores que habrían desencadenado la tragedia que cobró la vida de siete agentes de la Policía Nacional y dejó más de 20 heridos.
Autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) confirmaron este jueves que, de manera preliminar, el exceso de velocidad en una curva descendente habría provocado que la grúa involucrada perdiera el control, volcara y terminara impactando violentamente contra el autobús policial que se desplazaba en sentido contrario.
A esta hipótesis se suma un nuevo hallazgo revelado por el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), que confirmó que la grúa involucrada en el percance no contaba con permiso de operación vigente para circular.
Exceso de velocidad habría sido determinante
El subcomisario del Sistema de Investigación de Accidentes de Tránsito de la DNVT, Darwin Hernández, explicó que las primeras pesquisas apuntan a una velocidad superior a la recomendada para las condiciones de la vía.
“Se trata de un vencimiento de la velocidad crítica de curva. Técnicamente, el vehículo ingresó a una velocidad superior a la permitida para esa condición vial, lo que ocasionó que volcara, se arrastrara y posteriormente colisionara con el autobús que venía en sentido contrario”, detalló.
Según el oficial, la rastra enfrentó una pendiente descendente en una zona de curva, circunstancia que habría sido determinante para que el conductor perdiera el control de la unidad.
No obstante, Hernández aclaró que especialistas continúan realizando peritajes técnicos en el lugar para determinar con precisión la velocidad crítica de la curva y reconstruir cada una de las circunstancias que rodearon el siniestro.
IHTT confirma irregularidad en la unidad
Mientras avanzan las investigaciones, otro elemento ha generado preocupación entre las autoridades y la ciudadanía.
El Instituto Hondureño del Transporte Terrestre confirmó que la grúa involucrada en el accidente no poseía autorización vigente para operar, situación que podría convertirse en una pieza clave dentro del proceso de investigación que desarrolla el Ministerio Público.
La revelación ha provocado cuestionamientos sobre los controles que existen para supervisar las unidades pesadas que circulan por las carreteras nacionales y sobre las posibles responsabilidades que podrían recaer no solo en el conductor, sino también en los propietarios de la unidad.
El expediente ya fue remitido al Ministerio Público, institución encargada de determinar las responsabilidades penales y administrativas derivadas del caso.
“Será la Fiscalía la que deduzca y establezca el procedimiento a seguir”, indicó Hernández.
Honduras supera las 900 muertes por accidentes viales
La tragedia de El Rodeo vuelve a poner en evidencia la grave crisis de seguridad vial que enfrenta Honduras.
De acuerdo con datos proporcionados por la DNVT, el país registra más de 900 personas fallecidas en accidentes de tránsito durante lo que va del año, una cifra superior a la registrada en el mismo período de 2025.
Las autoridades reportan al menos 40 muertes más que las contabilizadas el año anterior, reflejando una tendencia creciente que mantiene en alerta a los organismos encargados de la seguridad vial.
Ante este panorama, Hernández insistió en la necesidad urgente de reformar la Ley de Tránsito, vigente desde 2005.
“Han pasado más de dos décadas sin cambios significativos y la realidad vial del país ha cambiado completamente”, señaló.
Falta de revisiones mecánicas preocupa a autoridades
Por su parte, el director de la DNVT, Lenin Morell, lamentó la pérdida de los siete agentes policiales y afirmó que Honduras continúa arrastrando serias deficiencias en materia de control vehicular.
El funcionario señaló que actualmente el país no dispone de un sistema eficiente de inspección físico-técnica que permita verificar las condiciones mecánicas y de seguridad de los vehículos que circulan en las carreteras.
“En el país no tenemos un taller que permita verificar si la seguridad vehicular activa o pasiva está en condiciones adecuadas”, manifestó.
Morell consideró que la implementación de controles técnicos obligatorios podría contribuir significativamente a reducir los accidentes y salvar vidas.
“¿Qué más tiene que pasar?”
La tragedia también generó fuertes reacciones desde organizaciones que representan a víctimas de accidentes de tránsito.
La presidenta de la Asociación de Personas Fallecidas en Accidentes de Tránsito, Tatiana Uclés, criticó la falta de acciones concretas por parte de las autoridades para enfrentar una problemática que cada año deja cientos de víctimas mortales.
“¿Qué tendrá que pasar? ¿Morir un diputado o un familiar de ellos para que actúen? Estamos esperando sentir más dolor”, expresó.
Uclés lamentó que los accidentes viales continúen siendo una crisis desatendida y cuestionó la ausencia de medidas más estrictas para prevenir tragedias como la ocurrida en Comayagua.
Entre honores y lágrimas despiden a los agentes caídos
Mientras las investigaciones avanzan, el dolor se mantiene entre familiares, compañeros y amigos de los siete policías fallecidos.
En la Unidad Departamental de Policía de Danlí continúan las velas, guardias de honor y actos religiosos en memoria de los uniformados que perdieron la vida mientras cumplían con sus funciones.
Entre flores, fotografías y muestras de solidaridad, los agentes son despedidos con honores antes de ser trasladados a sus comunidades de origen para recibir cristiana sepultura.
La tragedia de El Rodeo no solo deja siete vidas truncadas y decenas de heridos; también pone nuevamente bajo la lupa la falta de controles, la necesidad de modernizar la legislación vial y la urgencia de adoptar medidas que eviten que las carreteras hondureñas sigan cobrando vidas.










