- Más de 500 fallecidos en lo que va de 2026; autoridades alertan que la imprudencia y el exceso de velocidad siguen cobrando vidas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Un total de 21 personas perdieron la vida en accidentes viales durante el fin de semana en distintos puntos del país, según confirmaron autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte, en un nuevo episodio que evidencia la gravedad de la crisis vial en Honduras.
De acuerdo con el informe oficial, en el mismo período se registraron al menos 136 accidentes de tránsito en diferentes sectores del territorio nacional, dejando además múltiples heridos y daños materiales.
Las cifras acumuladas en lo que va del año reflejan un panorama aún más preocupante: más de 500 personas han fallecido en accidentes viales en 2026, lo que confirma un incremento en la letalidad de estos hechos, pese a que las autoridades señalan una leve reducción en el número total de incidentes.
Una epidemia silenciosa
Los accidentes de tránsito continúan posicionándose como la segunda causa de muerte violenta en el país, solo superados por los homicidios, lo que mantiene en alerta a las autoridades y organizaciones civiles.
La Asociación de Víctimas de Accidentes de Tránsito ha calificado la siniestralidad vial como una “epidemia”, al señalar que cada año miles de familias hondureñas se ven afectadas por tragedias en las carreteras.
Datos oficiales también reflejan que 2025 cerró con 1,894 muertes por accidentes de tránsito, lo que representó un aumento del 10 % en comparación con 2024, evidenciando una tendencia al alza que no ha logrado ser contenida.
Imprudencia al volante, principal factor
Las autoridades atribuyen la mayoría de los accidentes a la imprudencia de los conductores, el exceso de velocidad y el irrespeto a las señales de tránsito, factores que continúan siendo determinantes en la alta incidencia de siniestros.
Ante este panorama, la DNVT reiteró el llamado a la población a conducir con responsabilidad, respetar la Ley de Tránsito y adoptar medidas preventivas que permitan reducir el número de víctimas en las carreteras.
Mientras tanto, las cifras siguen dejando en evidencia que la seguridad vial en Honduras continúa siendo un desafío urgente, con consecuencias humanas que se repiten cada fin de semana.




