- Seguridad ordena investigación tras disturbios entre alumnos de la UNAH y fuerzas de seguridad; crecen las exigencias por esclarecer el uso de la fuerza
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis entre estudiantes universitarios y fuerzas de seguridad escaló a un nuevo nivel de tensión en Honduras, luego de que un joven de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) perdiera su ojo izquierdo tras los disturbios registrados en los bajos del Congreso Nacional.
El director de la Policía Nacional de Honduras, Rigoberto Oseguera Mass, defendió la actuación policial y fue contundente: “No vamos a permitir este tipo de desórdenes, fue necesario el enfrentamiento”, declaró al referirse a la intervención durante la protesta estudiantil.
De protesta a violencia
La manifestación, protagonizada por estudiantes universitarios en las inmediaciones del Poder Legislativo, derivó en un violento zafarrancho entre manifestantes y agentes policiales.
Durante los enfrentamientos se registró lanzamiento de objetos, uso de gases lacrimógenos y momentos de alta tensión que terminaron con la dispersión de los estudiantes.
En medio del caos, Axel Medina Castellanos, estudiante de Trabajo Social, resultó gravemente herido. Horas después se confirmó que sufrió una lesión ocular severa que le provocó la pérdida de su ojo izquierdo.
Indignación y solidaridad
El caso ha generado una ola de reacciones. Compañeros universitarios y distintos sectores han expresado su solidaridad con el joven, impulsando acciones de apoyo ante las secuelas físicas y económicas que enfrentará tras el incidente.
Mientras tanto, crecen los cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades en el control de protestas sociales.
Secretaría de Seguridad ordena investigación
Ante la gravedad del caso, la Secretaría de Seguridad de Honduras instruyó a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) a realizar una investigación exhaustiva.
Según el comunicado oficial, el objetivo es esclarecer las circunstancias en que ocurrió el hecho, identificar a los responsables y determinar los medios utilizados durante los disturbios registrados el pasado 20 de abril.
La institución no descartó ningún escenario:
- Si se confirma que la lesión fue causada por un agente del Estado, se evaluará si su actuación estuvo dentro del marco legal.
- En caso contrario, si la responsabilidad recae en otros participantes de la protesta, estos serán identificados y judicializados.
Entre el orden público y los derechos humanos
La Secretaría de Seguridad reiteró su compromiso de garantizar el derecho a la protesta, siempre que esta se desarrolle dentro del marco constitucional, pero también subrayó su deber de proteger la vida, la integridad física y los bienes.
Sin embargo, el caso de Axel Medina vuelve a colocar en el centro del debate nacional los límites del uso de la fuerza y el manejo de manifestaciones sociales.
Un caso que escala la tensión
Lo ocurrido frente al Congreso no solo deja a un estudiante con una lesión permanente, sino que también reaviva la discusión sobre la respuesta del Estado ante la protesta estudiantil.
Mientras la Policía sostiene que actuó para controlar el desorden, en las calles y en la academia crece una pregunta incómoda: ¿fue control… o exceso?



