- Finanzas promete desembolso de más de 900 millones de lempiras en horas, mientras crece la presión del sector transporte por incumplimientos.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
En un intento por desactivar la creciente tensión con el sector transporte, el titular de la Secretaría de Finanzas, Emilio Hércules, aseguró que el Gobierno entregará en las próximas horas —o a más tardar el día siguiente— los bonos compensatorios pendientes para el transporte urbano.
El anuncio surge en medio de la amenaza de paro nacional por parte de los transportistas, quienes han denunciado retrasos en los pagos y el impacto económico derivado del alza en los combustibles.
Hércules explicó que el proceso se realiza en coordinación con la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) y el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), con el objetivo de agilizar la transferencia de recursos.
“Esperamos que el día de hoy puedan ser cargados los fondos para que se les pague a los transportistas”, afirmó el funcionario, señalando que el proceso ya está en su fase final.
El ministro aclaró que el retraso responde a procedimientos administrativos vinculados a la reciente aprobación del presupuesto general, lo que obligó a las instituciones a cargar sus planes operativos antes de habilitar los fondos.
“Es un retraso administrativo comprensible… pero ya se está trabajando para hacer efectivo este bono compensatorio”, explicó.
El monto del bono supera los 900 millones de lempiras, aunque la cifra exacta continúa en revisión por parte de la SIT, mientras Finanzas garantiza la disponibilidad presupuestaria para su ejecución.
Más allá del componente técnico, el trasfondo es político y social: el Gobierno busca evitar que el sector transporte concrete las medidas de presión anunciadas, que incluyen paralizaciones en varias ciudades del país.
En ese sentido, Hércules expresó su expectativa de que la entrega de los fondos genere una respuesta positiva por parte del gremio y contribuya a desactivar el conflicto.
Sin embargo, la situación deja en evidencia una constante: los retrasos administrativos y la presión del sector transporte continúan marcando la agenda, en un contexto donde cualquier incumplimiento puede traducirse en crisis de movilidad para miles de hondureños.



