- Medidas buscan contener el impacto del alza internacional, pero abren debate sobre sostenibilidad y alcance real del beneficio
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Gobierno de Honduras anunció la continuidad de los subsidios en energía eléctrica, combustibles y gas licuado de petróleo (GLP), como parte de una estrategia orientada a mitigar el impacto económico en los hogares, especialmente aquellos con menores ingresos.
A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo confirmó que estas medidas responden al incremento en los precios internacionales de los combustibles, que continúan ejerciendo presión sobre la economía nacional.
Entre las disposiciones, se ratificó que se mantendrá el subsidio del 100% en la factura eléctrica para los hogares con un consumo mensual entre 1 y 150 kilovatios hora (kWh), beneficio dirigido principalmente a familias en condición de pobreza extrema. Esta medida se sustenta en el Decreto Ejecutivo número 42-2025, publicado en el Diario Oficial La Gaceta.
En cuanto a los combustibles, el Gobierno detalló que continuará cubriendo el 50% del incremento en los precios de la gasolina regular y el diésel. Esta disposición estará vigente desde el 1 de mayo hasta el 2 de agosto de 2026.
Respecto al gas licuado de petróleo (GLP), el Ejecutivo informó que el subsidio seguirá aplicándose con ajustes graduales, en función del comportamiento de los precios internacionales y la capacidad financiera del Estado, asegurando que no se producirán incrementos abruptos. Esta medida se mantendrá hasta el 31 de diciembre de 2026.
“El objetivo es claro: proteger a las familias hondureñas con responsabilidad y sentido de país, evitando que los impactos externos recaigan directamente en los hogares”, señala el comunicado oficial.
No obstante, el anuncio también reaviva el debate sobre la sostenibilidad de los subsidios en el mediano plazo, en un contexto donde el Estado enfrenta desafíos fiscales y una creciente demanda social por apoyo económico.
Finalmente, el Gobierno hizo un llamado a la ciudadanía a actuar con responsabilidad y conciencia en el uso de los recursos, subrayando que el impacto de estas medidas también depende del compromiso colectivo.
Mientras tanto, miles de hogares continúan dependiendo de estos subsidios para hacer frente al costo de vida, en medio de una economía que sigue marcada por la incertidumbre.



