Gobierno libera reservas de frijol para frenar el alza y venderá la libra a L18

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  • La medida busca contener el impacto de la sequía en la canasta básica y garantizar el acceso al grano, mientras productores advierten que la baja producción mantiene al país expuesto a las importaciones.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

Ante el incremento en el precio de los alimentos y los efectos de la sequía sobre las zonas productoras, el Gobierno anunció la comercialización de 120 mil quintales de frijol a 18 lempiras la libra, como una medida para equilibrar el mercado y aliviar el bolsillo de las familias hondureñas.

El grano será liberado de las reservas estratégicas almacenadas en bodegas estatales, con el objetivo de aumentar temporalmente la oferta y evitar prácticas de especulación o acaparamiento.

La distribución a nivel nacional estará a cargo de Banasupro, donde cada persona podrá adquirir hasta 25 libras, buscando que el producto llegue directamente a los consumidores.

La intervención ocurre mientras el sector agrícola enfrenta los efectos de una prolongada sequía que ha afectado las condiciones de producción y presionado los precios de la canasta básica.

No obstante, las autoridades aseguran que no existe una escasez crítica de frijol en los mercados y proyectan que en aproximadamente 20 días comenzará a ingresar la nueva cosecha nacional, lo que permitiría reforzar la oferta durante los próximos meses.

Sin embargo, los productores advierten que la situación del campo continúa siendo vulnerable.

La producción nacional inmediata se estima en apenas 60 mil quintales, volumen que no sería suficiente para cubrir la demanda interna y que mantiene la necesidad de recurrir a importaciones.

A esto se suma la falta de sistemas de riego y el limitado acceso al agua, factores que aumentan el riesgo de pérdida de las cosechas ante los fenómenos climáticos.

Mientras la venta de las reservas representa un alivio inmediato para los consumidores, el sector agropecuario considera necesario avanzar hacia una política de apoyo permanente que incluya créditos accesibles, infraestructura de riego y proyectos de seguridad hídrica.

También plantean mantener una rotación constante de las reservas estratégicas para evitar que el grano almacenado se deteriore.

Así, la liberación de los 120 mil quintales busca contener el precio del frijol en el corto plazo, pero el desafío de fondo continúa siendo garantizar una producción nacional suficiente y resistente a los efectos de la sequía.

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