- Thebe Ingeniería & Consultoría fue declarada compradora oficial del Embraer Legacy 600, una aeronave marcada por años de polémica desde su adquisición durante el gobierno de Juan Orlando Hernández.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Gobierno de Honduras concretó la venta del avión presidencial Embraer Legacy 600 por 137 millones de lempiras, luego de que la empresa mexicana Thebe Ingeniería & Consultoría fuera declarada como la compradora oficial de la aeronave, cumpliendo así una de las promesas realizadas por el presidente Nasry Asfura al asumir el poder el pasado 27 de enero.
La venta se realizó mediante un proceso en el que participaron únicamente dos empresas oferentes: una hondureña y la mexicana.
Sin embargo, la compañía nacional se retiró durante el procedimiento, por lo que Thebe Ingeniería & Consultoría quedó como la única propuesta vigente y finalmente fue adjudicada con la compra del avión por 137 millones de lempiras.
Jonathan González, representante de la empresa mexicana, calificó la adquisición como una oportunidad importante para la compañía y adelantó que la aeronave será sometida a una serie de modificaciones antes de volver a operar.
“Vamos a modificarle su interior y realizar una inspección detallada de mantenimiento”, manifestó el representante de Thebe Ingeniería & Consultoría tras oficializarse la compra.
Un avión rodeado de controversia
El Embraer Legacy 600 ha estado envuelto en cuestionamientos desde su adquisición en 2014, durante la administración del expresidente Juan Orlando Hernández.
La compra de la aeronave fue valorada en aproximadamente 14 millones de dólares, y aunque en un inicio, se informó que la aeronave había sido obtenida mediante una donación del Gobierno de Taiwán, posteriormente trascendió que los recursos utilizados para la compra provenían de la Tasa de Seguridad, lo que desató críticas por la falta de transparencia en la operación.
A lo largo de los años, el avión también fue señalado por los elevados costos que representó para el Estado.
Diversos informes estiman que, entre su adquisición y los gastos de operación y mantenimiento, Honduras desembolsó más de 40 millones de dólares, convirtiéndolo en uno de los bienes públicos más cuestionados de la última década.
Con la adjudicación a la empresa mexicana, el Gobierno cierra el proceso de venta de una aeronave que durante años estuvo en el centro del debate político y que ahora pasará a manos privadas, poniendo fin a uno de los activos más polémicos de la administración pública hondureña.
La venta del avión se concretó por menos de la mitad del valor pagado cuando fue adquirido en 2014 por la administración de Juan Orlando Hernández, una diferencia que ha despertado críticas y cuestionamientos sobre el proceso y el precio final de la negociación.









