- La caída del 40% en la cosecha obliga a buscar el grano en Nicaragua y Sudamérica, mientras el déficit de producción pone en evidencia la fragilidad del sector agrícola hondureño.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Gobierno de Honduras volverá a recurrir a las importaciones para garantizar el abastecimiento de frijol en el mercado nacional, luego de que la producción local sufriera una fuerte caída a causa de la sequía que afecta al país.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Moisés Molina, confirmó que ya está ingresando frijol procedente de Nicaragua y que también se importará grano desde países de América del Sur, principalmente Paraguay y Brasil, con el propósito de evitar un desabastecimiento y contener un incremento en los precios de este alimento básico.
“Estamos tomando las previsiones necesarias para que se cuente con el grano, venga de donde venga. Tenemos localizado frijol en América del Sur y ya está entrando de Nicaragua. Desabastecimiento no va a haber”, aseguró el funcionario.
Molina detalló que el Gobierno ya autorizó la importación de 100 mil quintales de frijol para estabilizar el mercado nacional, una medida que vuelve a colocar las compras en el extranjero como respuesta ante la insuficiente producción interna.
Por su parte, el presidente de Prograno, Tulio Medina, explicó que la cosecha nacional registrará una reducción cercana al 40% debido a la prolongada sequía.
Según las estimaciones del sector productor, este año apenas se obtendrán unos 700 mil quintales de frijol, muy por debajo de la demanda nacional, que asciende a aproximadamente 2.3 millones de quintales.
El déficit obliga nuevamente al país a depender de las importaciones para cubrir el consumo interno, mientras productores han insistido en la necesidad de fortalecer el agro mediante políticas de apoyo, inversión en sistemas de riego y estrategias que permitan aumentar la producción nacional y reducir la vulnerabilidad del sector frente a fenómenos climáticos.
Aunque el Gobierno asegura que las importaciones garantizarán el abastecimiento y evitarán un alza en los precios, la decisión vuelve a evidenciar la dependencia del mercado internacional para suplir uno de los principales productos de la dieta de los hondureños, en un contexto donde el sector agrícola continúa enfrentando serias dificultades para recuperar su capacidad productiva.









