- A partir de este jueves, capitalinos pagarán más por el alimento básico; productores justifican alza por costos de combustible
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El aumento al costo de la vida vuelve a sentirse en la mesa de los hondureños. El presidente de la Asociación de Tortillerías, Carlos Cerna, anunció que a partir de este jueves se aplicará un incremento de 17 centavos por cada tortilla en la capital.
Con este ajuste, los consumidores recibirán ahora 12 tortillas por 10 lempiras en las tortillerías establecidas, mientras que el precio para revendedores será de 67 centavos por unidad. Esto implica que el consumidor final terminará pagando entre uno y 1.50 lempiras por cada tortilla, dependiendo del punto de venta.
Impacto directo al consumo diario
La medida representa un nuevo golpe para miles de familias, especialmente en Tegucigalpa, donde la tortilla es un alimento esencial en la dieta diaria. El incremento, aunque aparentemente pequeño, se suma a una cadena de alzas que han venido presionando el costo de la canasta básica.
Cerna explicó que el ajuste responde al aumento en los precios de los combustibles, lo que ha encarecido los costos de producción y distribución.
“Todo ha subido, los costos se han disparado y eso nos obliga a hacer este ajuste”, señaló.
Una tendencia que ya venía en otras regiones
El dirigente aclaró que este incremento aplica únicamente para la capital, ya que en otros departamentos del país el precio de la tortilla ya había sido ajustado recientemente, lo que evidencia una tendencia generalizada al alza.
Un alimento clave bajo presión
La tortilla, base de la alimentación en Honduras, enfrenta cada vez más presiones: el encarecimiento de insumos, la dependencia de importaciones y el impacto de factores económicos globales.
Este escenario golpea con mayor fuerza a los sectores en condición de pobreza y extrema pobreza, para quienes la tortilla no es solo un complemento, sino un elemento indispensable de su dieta diaria.
A diferencia de otros estratos sociales, donde el consumo puede sustituirse por otros alimentos, para miles de hondureños el aumento representa una reducción directa en su capacidad de alimentación.




