- La iniciativa busca alcanzar a 26,400 hondureños y hondureñas, restaurar 1,000 hectáreas de tierras degradadas, lograr la captura de 1.9 millones de toneladas de CO₂ y promover producción sostenible y el manejo integrado del paisaje en 162.000 hectáreas de tierra.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Para abordar desafíos climáticos en la protección de los recursos naturales y promover el desarrollo y el bienestar de las y los hondureños, la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzaron hoy un nuevo proyecto que busca restaurar y conservar el bosque en Olancho para ofrecer medios de vida sostenibles a las comunidades que habitan en ellos.
El evento fue encabezado por el Secretario de Estado en los Despachos de Recursos Naturales y Ambiente, Juan Carlos Ramos, y contó con la presencia de honor del Sr. Rene Orellana Halkyer, Subdirector General y Representante Regional para América Latina y el Caribe de FAO.
Bajo el título “Generando oportunidades de medios de vida y biodiversidad a través de la gobernanza participativa de los recursos naturales y la diversificación económica de las comunidades del corredor forestal central de Honduras” el proyecto representa una inversión de 6 millones de dólares provistos por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (The GEF por sus siglas en inglés) y 42 millones de dólares en cofinanciamiento del gobierno de Honduras. Será implementado por la FAO y ejecutado por la SERNA.
En los últimos años, el corredor forestal central de Honduras, ha enfrentado una significativa pérdida de bosques debido a la deforestación, tala ilegal y la expansión no sostenible de la frontera agrícola. A esto se suma la limitada restauración/regeneración de las áreas afectadas por el gorgojo descortezador del pino en Olancho. Estas actividades han tenido un impacto perjudicial en la biodiversidad y los medios de vida de las comunidades locales.
Este contexto, evidencia la necesidad de promover prácticas regenerativas de uso sostenible de la tierra, proteger los bosques y al mismo tiempo brindar oportunidades económicas para las y los hondureños en territorio, y así garantizar que el corredor forestal central continúe brindando servicios ecosistémicos esenciales y apoyando la conservación de la biodiversidad.
Respondiendo a esta necesidad, el Proyecto que alcanzará a 26,400 personas, tiene como objetivo abordar los desafíos de la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad y la deforestación en las zonas de amortiguamiento y paisajes productivos de la Sierra de Agalta, Boquerón y La Muralla, mediante la implementación de un enfoque basado en la producción y conservación sostenible.
La iniciativa adoptará un enfoque basado en manejo integrado del paisaje con producción sostenible y conservación en 162.000 hectáreas de tierra, promoviendo la adopción de soluciones basadas en la naturaleza por parte de los pequeños agricultores y la implementación de actividades de restauración en áreas afectadas por la degradación provenientes de la agricultura y ganadería.
“Con el apoyo del GEF, de FAO, de SERNA, del ICF, de las municipalidades, de las comunidades y de los productores, vamos a impulsar una forma más inteligente de cuidar y producir”, señaló Juan Carlos Ramos Ramírez Ministro de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA)
Además, el proyecto pretende restaurar 1.000 hectáreas de zonas degradadas y fortalecer las cadenas de valor seleccionadas, brindando el acceso a financiamiento y mercados sostenibles. Asimismo, el proyecto mejorará las capacidades técnicas, la gobernanza local y nacional, la coordinación interinstitucional y catalizará la participación del sector privado.
Entre los resultados esperados también se incluye la mejora de los servicios ecosistémicos, los beneficios de la biodiversidad, la mitigación de los gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático, el almacenamiento y secuestro o captura de 1.9 millones de toneladas de CO₂ de carbono, y la restauración de bosques y tierras boscosas críticas.
“Precisamente por ello, este proyecto plantea un mensaje claro y transformador: El desarrollo de Honduras no tiene que elegir entre producir o conservar. El verdadero potencial del país está en lograr ambas cosas de manera sostenible y equitativa”, expresó el Orellana Halkyer.
El proyecto demostrará los beneficios de integrar la conservación de la biodiversidad en paisajes productivos, proporcionará herramientas, conocimientos y lecciones a una escala considerable, replicables en otras partes del país y la región a través de beneficios sostenibles ante un futuro variable climáticamente.
El financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial permitirá a Honduras poner en práctica enfoques reconocidos mundialmente, incluidas Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas (OECM) y Soluciones Basadas en la Naturaleza (NBS), que incorporarán criterios específicos para medir el impacto sobre la biodiversidad dentro de las actividades productivas, y los esfuerzos de conservación, respaldados por el desarrollo de mecanismos de incentivos y la provisión de herramientas para la gestión del conocimiento y el seguimiento y evaluación de los impactos de las actuaciones que el proyecto introduce.




