- Observatorio de la Violencia advierte que ya se contabilizan 107 femicidios en 2026 y urge al Estado a fortalecer la justicia y la protección de las mujeres
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La violencia contra las mujeres continúa cobrando vidas de manera alarmante en Honduras. La directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Ayestas, reveló que en el país una mujer pierde la vida de forma violenta cada 34 horas, una realidad que evidencia la persistencia de una crisis de seguridad y derechos humanos que sigue sin encontrar respuestas efectivas.
Las declaraciones fueron brindadas tras una reunión con la Comisión de Género del Congreso Nacional, donde representantes de distintos sectores analizaron estrategias para fortalecer la protección de los derechos de las mujeres y enfrentar los elevados índices de violencia de género que afectan al país.
“Esto es grave y necesitamos unirnos precisamente las diputadas, las organizaciones de sociedad civil, los organismos internacionales y la academia para avanzar en la búsqueda de estrategias que permitan reducir la violencia contra las mujeres”, expresó Ayestas al referirse a la magnitud del problema.
La representante del Observatorio destacó que junto a la Comisión de Género se han impulsado iniciativas enfocadas en el fortalecimiento de liderazgos femeninos, la revisión de propuestas legislativas pendientes de aprobación y la identificación de recursos presupuestarios que permitan brindar apoyo a mujeres víctimas de violencia.
Sin embargo, las cifras continúan reflejando una situación preocupante. De acuerdo con los datos presentados por el Observatorio de la Violencia, en lo que va de 2026 se han registrado 107 femicidios en Honduras, un indicador que mantiene en alerta a organismos defensores de derechos humanos, instituciones académicas y organizaciones de mujeres.
Más allá de los asesinatos, Ayestas advirtió que uno de los principales obstáculos para combatir esta problemática sigue siendo la impunidad. Según señaló, alrededor del 95 por ciento de los casos no obtiene una respuesta judicial efectiva, lo que deja a miles de familias sin acceso a la verdad y la justicia.
“La impunidad sigue siendo uno de los principales desafíos. La mayoría de estos crímenes no son esclarecidos, lo que limita el acceso a la justicia para las víctimas y sus familias”, manifestó.
La especialista consideró que la falta de resultados en la investigación y judicialización de estos delitos no solo afecta a las víctimas directas, sino que también envía un mensaje de debilidad institucional frente a quienes ejercen violencia contra las mujeres.
En ese contexto, hizo un llamado a fortalecer las capacidades de las instituciones encargadas de investigar, perseguir y sancionar estos crímenes, así como a impulsar políticas públicas integrales orientadas a la prevención, atención y protección de las mujeres en situación de riesgo.
Los participantes en la reunión coincidieron en que la violencia de género requiere una respuesta articulada entre el Estado, la sociedad civil, la academia y la comunidad internacional, especialmente en un país donde las cifras continúan evidenciando que ser mujer sigue representando un factor de vulnerabilidad.
Mientras los femicidios siguen acumulándose y la mayoría de los casos permanece sin castigo, organizaciones defensoras de derechos humanos insisten en que Honduras enfrenta una deuda histórica con las mujeres, una deuda que no podrá saldarse sin justicia, prevención efectiva y una firme voluntad política para garantizar el derecho a vivir libres de violencia.






