- Gobierno asegura que permitió el paso de ayuda educativa, pero negó el ingreso de personal uniformado por no contar con autorización ni coordinación diplomática formal
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La tensión diplomática entre Honduras y El Salvador escaló este martes luego de que el Gobierno hondureño confirmara que impidió el ingreso al país de miembros de una delegación salvadoreña que portaban uniforme militar activo durante una actividad humanitaria en una zona fronteriza.
A través de un comunicado oficial, la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional explicó que la medida se adoptó en estricto apego a la Constitución de la República y a los protocolos establecidos para el ingreso de personal militar extranjero al territorio nacional.
Según detalló la Cancillería, la delegación del Gobierno de El Salvador llegó a un punto fronterizo con el objetivo de entregar materiales educativos en comunidades de la zona, incluyendo Nahuaterique, una región limítrofe entre Honduras y el municipio de Perquín, en Morazán.
Sin embargo, las autoridades hondureñas detectaron que algunos integrantes de la misión portaban uniforme militar activo, situación que, de acuerdo con el Gobierno hondureño, requería autorización previa del Congreso Nacional o una coordinación diplomática formal que no se realizó.
“El protocolo correspondiente se aplicó en estricto apego a la ley”, señala el comunicado oficial, citando el artículo 205, numeral 26 de la Constitución hondureña, el cual regula el ingreso de tropas o personal militar extranjero al país.
La polémica surgió luego de que la titular del Ministerio de Educación de El Salvador (MINED), la capitana Karla Trigueros, denunciara públicamente que autoridades migratorias hondureñas no permitieron el ingreso de una misión que transportaba paquetes escolares destinados a estudiantes salvadoreños y con doble nacionalidad en Nahuaterique.
De acuerdo con las autoridades salvadoreñas, cerca de 1,900 paquetes escolares serían entregados en la zona fronteriza como parte de un programa de asistencia educativa impulsado por el gobierno del presidente Nayib Bukele.
Tras las declaraciones, el director del Instituto Nacional de Migración (INM) de Honduras, Carlos Cordero, explicó que la restricción no se debió al ingreso de la ayuda humanitaria, sino específicamente al ingreso de personal uniformado sin permisos oficiales.
“Tuvieron que haber solicitado un permiso y hacer las coordinaciones a través de Cancillería y de las Fuerzas Armadas”, expresó el funcionario hondureño.
La Cancillería hondureña insistió en que nunca existió intención de obstaculizar la entrega de la ayuda educativa y aseguró que tanto los materiales como los integrantes de la delegación podían ingresar en calidad civil.
“El libre tránsito de los materiales destinados a las comunidades beneficiadas fue permitido en todo momento”, sostuvo el Gobierno hondureño.
Asimismo, el comunicado remarca que la restricción se limitó exclusivamente al uso de uniforme militar activo, argumentando que hacer excepciones pondría en riesgo los principios de soberanía territorial y el cumplimiento uniforme de la legislación nacional.
El Gobierno de Honduras también destacó que ambos países cuentan con mecanismos binacionales de cooperación y canales diplomáticos establecidos para coordinar actividades en zonas fronterizas, por lo que exhortó a que futuras iniciativas humanitarias se desarrollen mediante esos procedimientos oficiales.
Finalmente, la Cancillería reafirmó que mantiene comunicación directa con las autoridades salvadoreñas para resolver la situación de manera rápida y en un ambiente de respeto mutuo, reiterando la histórica relación de hermandad entre ambas naciones centroamericanas.








