- Migdonia Ayestas advierte que el asesinato de al menos 14 personas en Colón refleja una crisis de seguridad y pide investigación “transparente y contundente”
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La directora del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Migdonia Ayestas, calificó como “lamentable” la masacre registrada en el sector de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Colón, donde al menos 14 personas fueron asesinadas de manera violenta.
La experta en temas de seguridad advirtió que este hecho envía un poderoso mensaje de inseguridad tanto a nivel nacional como internacional, profundizando el temor ciudadano y evidenciando la crisis de violencia que atraviesa el país.
“Lo que manda el mensaje es: este país es inseguro, en el área urbana y en el área rural”, expresó Ayestas, al referirse al múltiple crimen que ha conmocionado a Honduras.
La directora del ONV señaló que hechos de esta magnitud no solo afectan la percepción de seguridad, sino que además generan temor colectivo y pueden desencadenar nuevos episodios de violencia en otras regiones del territorio nacional.
Ante la gravedad de la masacre, Ayestas pidió que las autoridades conformen un equipo interinstitucional especializado para dirigir las investigaciones y esclarecer el caso.
En ese sentido, recomendó la participación conjunta de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y la Dirección Policial de Investigación (DPI), con el objetivo de garantizar un proceso investigativo profesional y transparente.
“Es importante que se nombre el mejor equipo en materia de homicidios para una investigación transparente”, sostuvo.
Ayestas calificó los homicidios múltiples como un “problema de emergencia en materia de seguridad”, advirtiendo que este tipo de ataques suelen generar efectos de réplica y aumentar los niveles de violencia en otros sectores del país si no existe una respuesta contundente del Estado.
La masacre ocurrida en Rigores, Trujillo, vuelve a colocar al departamento de Colón y a la conflictiva zona del Bajo Aguán en el centro de la atención nacional, debido a los constantes hechos violentos vinculados históricamente a conflictos territoriales, presencia de grupos armados y actividades del crimen organizado.
Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones para determinar oficialmente la identidad de todas las víctimas y establecer quiénes están detrás de uno de los ataques más sangrientos registrados en lo que va del año en Honduras.





