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jueves, enero 1, 2026
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“Honduras no debe ser un narcoestado”: cardenal Rodríguez Maradiaga llama a un 2026 de esperanza, paz y responsabilidad

Desde la Basílica de Suyapa, el líder católico pidió una transición política serena, rechazó la violencia y exhortó a las nuevas autoridades a gobernar con ética, fe y compromiso con el bien común.

TEGUCIGALPA, HONDURAS.– 

En el primer día de 2026, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga lanzó un mensaje firme y esperanzador al país al advertir que “Honduras no debe ser un narcoestado”, al tiempo que llamó a iniciar el nuevo año como una oportunidad para reconstruir el tejido social desde la paz, la justicia y la fe.

Durante la homilía celebrada este jueves 1 de enero en la Basílica de Suyapa, el líder de la Iglesia católica exhortó tanto a las autoridades entrantes como a las salientes a garantizar una transición en serenidad, sin violencia y con dignidad, “que se vayan con la frente en alto”, subrayó.

Advertencia ética a quienes gobiernan

Rodríguez Maradiaga reconoció que el país cuenta con nuevas autoridades tras las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, pero fue claro al señalar que el poder conlleva responsabilidad moral. “Si no hacen el bien, el pueblo los va a rechazar. Hoy tienen la oportunidad de hacer algo grande por Honduras y ojalá lo puedan hacer”, expresó.

En ese contexto, recordó los Diez Mandamientos, enfatizando que además del “no matarás”, también rige el “no robarás”. “Grandes males vienen cuando quienes están en la cosa pública utilizan los recursos para el enriquecimiento ilícito y no para el bien común”, advirtió.

Rechazo frontal al narcotráfico y a la violencia

El cardenal fue categórico al condenar la relación entre droga y criminalidad. “Todo lo que está en relación con la droga es un crimen horrible, porque daña y mata a tantísimas personas”, afirmó, insistiendo en que Honduras no puede ni debe transitar ese camino.

Asimismo, llamó a vencer los males de la violencia, dejando claro que “la represión nunca será el camino” para resolver los problemas estructurales del país.

Mirada regional y crítica a ideologías fracasadas

En una reflexión de alcance regional, Rodríguez Maradiaga cuestionó ideologías políticas que han fracasado en algunos países de América Latina. Señaló que, más que giros ideológicos, en varias naciones se ha dado un rechazo al marxismo, mencionando cambios recientes en países como Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador, y augurando transformaciones en Brasil y Centroamérica. “Ojalá podamos hacer algo mejor”, expresó.

Un llamado espiritual para un año con sentido

Más allá de la coyuntura política, el cardenal centró su mensaje en el sentido espiritual del Año Nuevo. “El 2026 es un año de esperanza, de posibilidades de hacer el bien; son 365 días que Dios nos regala sin estrenar. Démosle contenido: que sean días llenos de bondad, de bien y de amor”, dijo.

Lamentó que, para muchas personas, Dios haya dejado de ser prioridad, y exhortó a realizar un “camino interior” de retorno a la fe. “Dios es de primera necesidad en Honduras, no solo los granos básicos. Si Dios está ausente, nuestra vida se enferma”, reflexionó.

Finalmente, invitó a las familias a leer la Biblia, a “ponerse en camino” como los pastores de Belén y a abrir el corazón al mensaje de paz. “Busquemos caminos de paz, quitemos los mecanismos de la violencia absurda. Que tengamos todos un feliz Año Nuevo”, concluyó.

La homilía, cargada de advertencias éticas y mensajes de esperanza, marcó el inicio del 2026 con un llamado a reconciliar fe, política y responsabilidad social para construir un futuro mejor para Honduras.

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