• El economista cuestiona la falta de transformaciones estructurales y pide priorizar el empleo, la inversión, la producción y la adaptación tecnológica para enfrentar los desafíos del futuro.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Honduras no puede continuar postergando las transformaciones que necesita para superar problemas económicos y productivos acumulados durante décadas. Así lo planteó el economista Julio Raudales, quien consideró urgente impulsar cambios de fondo y contar con un liderazgo capaz de construir soluciones que trasciendan los períodos de gobierno.
Raudales señaló que la vulnerabilidad del país se ha hecho cada vez más evidente ante las crisis económicas, los fenómenos externos y eventos climáticos como la sequía, mientras persisten dificultades para transformar las condiciones productivas y generar suficientes oportunidades de empleo.
A su juicio, Honduras cuenta con sectores que podrían convertirse en motores de crecimiento y generación de puestos de trabajo, pero requieren mayor impulso y mejores condiciones para desarrollarse. Entre ellos mencionó la producción agrícola y forestal, el turismo y la industria ligera.
El economista también consideró indispensable avanzar en infraestructura, mejorar la calidad de los servicios turísticos y facilitar la llegada de inversión nacional y extranjera. En ese sentido, cuestionó la excesiva cantidad de requisitos y trámites administrativos que enfrentan las empresas, al considerar que estas barreras pueden terminar alejando a inversionistas que encuentran mejores condiciones en otros países de la región.
El desafío va más allá de la economía
Raudales sostuvo que el sector público tiene la principal responsabilidad de crear las condiciones para que estas transformaciones sean posibles, aunque destacó que la sociedad civil, la academia y el sector privado también deben desempeñar un papel activo para promover y exigir las reformas necesarias.
A este escenario se suma un desafío que, según el economista, Honduras no puede ignorar: el acelerado avance de la inteligencia artificial, la tecnología y la biotecnología.
Mientras el mundo avanza hacia nuevas formas de producción y empleo, el país corre el riesgo de ampliar todavía más su rezago si no desarrolla las capacidades necesarias para adaptarse a estos cambios.
Por ello, Raudales considera que Honduras necesita modificar no solo sus políticas, sino también su manera de abordar los grandes problemas nacionales. El objetivo, sostuvo, debe ser construir una economía más productiva, competitiva y capaz de generar empleos de calidad.
El reto, en definitiva, es dejar atrás las soluciones de corto plazo y asumir las transformaciones que el país ha venido postergando. Sin cambios estructurales y una visión de largo plazo, Honduras podría seguir perdiendo terreno frente a un mundo que avanza cada vez más rápido.








