- Durante el gobierno de Xiomara Castro, Honduras votó a favor de levantar el embargo estadounidense; bajo la administración de Nasry Asfura, cambió su postura y optó por la abstención.
NUEVA YORK, EEUU. —
Honduras cambió su postura frente al embargo de Estados Unidos contra Cuba. Este miércoles, el país se abstuvo de votar en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) una resolución que reclama el fin de las restricciones económicas, comerciales y financieras impuestas por Washington a la isla, en contraste con el respaldo que brindó a la iniciativa en 2025, durante el gobierno de Xiomara Castro.
La decisión se produce tras el cambio de administración en Honduras: de un gobierno encabezado por Castro, identificada con la izquierda, a la gestión del presidente Nasry Asfura, de orientación política conservadora y de derecha. Aunque el giro diplomático coincide con este relevo político, no hay elementos suficientes para afirmar que esa sea la causa directa de la abstención.
La votación también se desarrolló en un contexto de acercamiento de varios gobiernos latinoamericanos a la administración del presidente estadounidense Donald Trump, que había instado a los Estados miembros de la ONU a votar en contra de la propuesta cubana.
Cae el respaldo internacional a Cuba
La Asamblea General aprobó la resolución por trigésima cuarta ocasión, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Sin embargo, el respaldo disminuyó considerablemente respecto a 2025, cuando la iniciativa obtuvo 165 votos favorables, siete en contra y 12 abstenciones.
Honduras no fue el único país latinoamericano que modificó su posición. Chile y Perú también se abstuvieron, pese a que el año pasado habían respaldado la resolución. Colombia, Ecuador y Costa Rica, por su parte, votaron en contra, junto con Estados Unidos e Israel, que históricamente han rechazado la iniciativa.
El resultado evidencia un cambio en las posiciones diplomáticas de varios países de la región, en medio de las presiones de Washington para endurecer el aislamiento de Cuba y de las crecientes tensiones entre ambos gobiernos.
Una resolución sin carácter vinculante
La iniciativa, denominada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, es presentada por La Habana desde 1992 para reclamar el levantamiento del embargo estadounidense.
Aunque la resolución expresa la posición mayoritaria de la Asamblea General, no es jurídicamente vinculante y no obliga a Estados Unidos a poner fin a las restricciones.
La abstención de Honduras marca una diferencia concreta entre la postura adoptada durante el gobierno de Xiomara Castro y la decisión tomada bajo la administración de Nasry Asfura, en un escenario internacional marcado por las tensiones entre Washington y La Habana y por el cambio de posiciones de varios países latinoamericanos.











