• La hija de la líder ambientalista asesinada cuestionó la decisión de la Dirección Departamental de Educación de Valle y afirmó que la memoria de su madre permanece viva en la conciencia del pueblo hondureño y de comunidades alrededor del mundo.
VALLE, HONDURAS. –
La eliminación de un mural dedicado a la reconocida líder indígena y ambientalista Berta Cáceres ha generado una nueva ola de cuestionamientos sobre el reconocimiento y la preservación de la memoria de figuras que marcaron la historia reciente de Honduras.
La denuncia fue realizada por Olivia Marcela Zúniga, hija de la ambientalista asesinada en 2016, quien señaló que la Dirección Departamental de Educación de Valle ordenó retirar una obra artística que rendía homenaje a su madre.
La decisión provocó reacciones de rechazo entre sectores que consideran a Cáceres un símbolo de la defensa de los derechos humanos, los pueblos indígenas y la protección del medio ambiente.
A través de un pronunciamiento público, Zúniga lamentó la eliminación del mural y sostuvo que este tipo de acciones no lograrán borrar el legado de la fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).
“Berta Cáceres está grabada en el corazón y la conciencia colectiva del pueblo hondureño y de los pueblos del mundo, y de ese lugar no la podrán eliminar”, expresó la hija de la dirigente lenca, al cuestionar la decisión adoptada por las autoridades educativas.
La controversia ha reavivado el debate sobre el papel de las instituciones públicas en la preservación de la memoria histórica y el reconocimiento de figuras que han tenido un impacto significativo en la lucha por los derechos sociales y ambientales en el país.
Berta Cáceres es considerada una de las defensoras ambientales más influyentes de América Latina.
Su trabajo en defensa de los territorios indígenas y los recursos naturales le valió reconocimiento internacional, convirtiéndose en un referente mundial de la lucha ambiental y de los derechos de los pueblos originarios.
Hasta el momento, las autoridades de la Dirección Departamental de Educación de Valle no han emitido una explicación pública sobre las razones que motivaron la eliminación del mural, mientras las críticas continúan creciendo en distintos sectores sociales y defensores de derechos humanos.









