FRANCISCO MORAZÁN, HONDURAS.
El próximo 26 de marzo iniciará en Nueva York, el juicio contra el exmandatario venezolano, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, detenidos por la fuerza por un comando estadounidense en enero del presente año.
La expectación de este juicio es grande no sólo en Venezuela sino también para América Latina ya que, puede crear un precedente.
En tanto, hay cuatro principales cargos que se le imputan a Maduro: conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y otros delitos relacionados, como el de pertenecer al cártel de los Soles, desde Caracas.
Cabe recordar que, en su primera comparecencia ante el tribunal federal de Nueva York, precedido por el experimentado juez Alvin Hellerstein, judío ortodoxo de 92 años, Maduro y su esposa se declararon no culpables y , además, “prisioneros de guerra”.
Asimismo, Maduro señaló que, de ser un jefe de Estado y como tal debe ser tratado, según él. Y a su esposa, como “la primera combatiente de Venezuela”, ya que no le gusta, por ser burgués, que la llamen “primera dama”.
Por lo cual, ambos han pedido a la Asamblea Nacional de Venezuela que se les incluya en el proyecto de amnistía.
La ex primera dama, desde su puesto de presidenta de la Asamblea Nacional los puestos estatales, a unos 40 a 60 familiares suyos. Los de apellidos Flores, era la “familia” a la italiana. Y sus dos sobrinos preferidos, Efraín Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, fueron detenidos en Haití con toneladas de cocaína hacia EEUU y fueron luego puestos en libertad por un intercambio de presos, durante el gobierno de Joe Biden.




