FRANCISCO MORAZÁN, HONDURAS.
La corrupción sigue siendo La raíz principal de los problemas estructurales del país, especialmente de la pobreza y el crecimiento desmedido del aparato estatal, señaló este miércoles, el analista político y económico Olban Valladares.
Puntualizó que, el mal uso de los recursos públicos en Honduras en situaciones que no son para el beneficio común.
Remarcó que, el despilfarro de fondos públicos no es un fenómeno exclusivo del gobierno anterior, sino una práctica que se ha repetido a lo largo de varias administraciones.
No obstante, afirmó que, en los últimos 4 años esta situación se profundizó, al punto de superar a gobiernos anteriores en la contratación desproporcionada de personal, casi siempre con fines políticos.
Subrayó que, “el monstruo de la burocracia no es solo un problema del gobierno anterior, pero ese gobierno vino a ponerle un broche de oro, con una manía exagerada de empleo público, enchambando correligionarios con salarios elevados y extraordinarios, hasta en el último momento”.
Exteriorizó que, estas prácticas están directamente vinculadas con los conceptos más amplios de la corrupción, a la que calificó como el primer elemento causante de la pobreza. En ese sentido, recordó que, al analizar las causas de la pobreza en los últimos 24 años, la constante ha sido el uso indebido de los recursos del Estado.
Reprochó las decisiones adoptadas en las últimas horas del Gobierno de la expresidenta Xiomara Castro, particularmente la adjudicación de plazas y la aprobación de cinco sindicatos vinculados a colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre).
Asimismo, dijo que, estas acciones representan una estrategia para dejar “amarrado” al nuevo gobierno.
Reiteró que, “eso es ponerle una cáscara de banano al gobierno entrante, porque cuando el presidente Asfura intente reducir el Estado tendrá que tocar intereses de personas organizadas en esos sindicatos”.
Insinuó que, la reducción del aparato estatal no será una tarea fácil, pero insistió en que es urgente.
Aseveró que, cuatro años no serán suficientes para corregir el rumbo del Estado y que el proceso debe desarrollarse en dos fases, comenzando por la eliminación de instituciones innecesarias, aunque esto implique el pago de prestaciones y enfrentar demandas laborales.
Planteó que, será clave observar si las centrales obreras están dispuestas a colaborar no con un gobierno en particular, sino con el país, considerando que más del 40% de los recursos del Estado se destinan actualmente al servicio de la deuda, lo que limita la inversión pública.
Avizoró que, Honduras se verá obligada a recurrir a un nuevo endeudamiento, pero subrayó que este debe ir acompañado de una política firme de austeridad. “El gobierno no puede continuar con el derroche indiscriminado de fondos”, enfatizó.
Instó en que los recursos públicos deben priorizarse en inversión productiva y, especialmente, en el sector educativo, al que calificó como la base fundamental del desarrollo del país. Señaló la necesidad de construir nuevas escuelas y fortalecer el sistema educativo para atender a una población infantil en crecimiento.
Finalizó que, “si no invertimos en educación y en nuestros niños, no estamos haciendo absolutamente nada o estamos haciendo muy poco”.

