- Los embalses Los Laureles y La Concepción permanecen por debajo del 50% de su capacidad, mientras las autoridades mantienen la alerta por el alto riesgo hídrico y piden a la población extremar el ahorro del recurso.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
La crisis por el abastecimiento de agua potable en la capital hondureña continúa agravándose. La Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) informó este martes que los embalses de Los Laureles y La Concepción permanecen por debajo del 50 % de su capacidad de almacenamiento, una condición que mantiene al Distrito Central en un escenario de alto riesgo hídrico.
Según el reporte oficial, el embalse de Los Laureles registra un 40.65 % de su capacidad, con un volumen almacenado de 4.270 millones de metros cúbicos, un nivel de 1,021.20 metros sobre el nivel del mar y una producción de 450 litros por segundo.
En tanto, La Concepción, principal fuente de abastecimiento para miles de capitalinos, presenta una situación aún más delicada al encontrarse apenas al 33.05 % de su capacidad. El embalse almacena 11.966 millones de metros cúbicos de agua, mantiene un nivel de 1,137.12 metros sobre el nivel del mar y su planta de tratamiento produce 1,000 litros por segundo.
La UMAPS recordó que ambos embalses permanecen por debajo del umbral del 50 %, considerado el nivel crítico de referencia para las reservas de agua de la capital, lo que mantiene la preocupación por la disponibilidad del recurso para abastecer a la población durante los próximos meses.
De acuerdo con la clasificación de la institución, la situación actual corresponde a un riesgo hídrico alto, categoría que comprende niveles de almacenamiento entre el 25 % y el 50 %. Ante este panorama, las autoridades aseguraron que mantienen un monitoreo permanente del comportamiento de los embalses y reiteraron el llamado a la ciudadanía a hacer un uso responsable del agua.
La UMAPS insistió en que el ahorro y el consumo racional del recurso serán determinantes para garantizar el suministro a los habitantes del Distrito Central mientras persistan los bajos niveles de almacenamiento en las principales fuentes de abastecimiento.






